POLÍTICA

Abel Reynoso, un análisis político sobre el rol de Inglaterra en la historia de nuestro país.



Santiago Maldonado y la Mediopolítica: la Revolución argentina en ciernes





Pedro D.



“¡Sombra terrible de Facundo, voy a evocarte, para que, sacudiendo el ensangrentado polvo que cubre tus cenizas, te levantes a explicarnos la vida secreta y las convulsiones internas que desgarran las entrañas de un noble pueblo! Tú posees el secreto: ¡revélanoslo! Diez años aún después de tu trágica muerte, el hombre de las ciudades y el gaucho de los llanos argentinos, al tomar diversos senderos en el desierto, decían: “¡No, no ha muerto! ¡Vive aún! ¡Él vendrá!” ¡Cierto! Facundo no ha muerto; está vivo en las tradiciones populares, en la política y revoluciones argentinas"

"Facundo”, Domingo Faustino Sarmiento






I. Los Hechos
1. Antecedentes del 1° de Agosto de 2017:
La comunidad mapuche Pu Lof en Resistencia (PLR) reclama tierras en actual posesión del grupo Benetton. El reclamo es por tierras consideradas ancestrales. Este conflicto inmobiliario tiene implicaciones políticas: Benetton es respaldado por las autoridades de Chubut y las autoridades del nuevo gobierno nacional. Este conflicto es un residuo de la extranjerización de las tierras desde épocas del neocolonialismo inglés, continuado hasta la actualidad por los sucesivos gobiernos argentinos y en contradicción con la ley 26.160 sobre comunidades indígenas en materia de posesión y propiedad de las tierras tradicionalmente ocupadas (ley pendiente de renovación). Las represiones a las protestas de la mencionada comunidad se realizaron al principio a nivel provincial; pero, a partir de 2017, intervino el gobierno nacional. Se denunciaron, además, hechos de violencia que implicaron a la comunidad mapuche. A su vez, emergió un grupo denominado RAM (Resistencia Ancestral Mapuche) que radicalizó la protesta y se la llegó a considerar como “grupo terrorista” (de acuerdo a autoridades de seguridad nacional). La comunidad mapuche PLR desconoce la representación del RAM. Se sospecha que el RAM está financiado por Inglaterra. Líderes de la comunidad mapuche y del RAM fueron encarcelados. Se advierte (a través de los medios) que para que lleguen inversiones al país, se debe endurecer la represión social.


2. 1° de Agosto de 2017:
http://www.youtube.com/watch?v=T3b5JJMbhdA


II. Sobre Quiroga y Maldonado
¿Qué sentido tiene equiparar un hecho reciente en la política argentina con un hito en la conflictiva historia nacional? ¿Hubo, en la historia argentina, un asesinato que haya conmocionado tanto a los argentinos como aquel del Tigre de los Llanos? ¿Es Maldonado una versión contemporánea de Quiroga? ¿Es el activista político contemporáneo equiparable a un caudillo federal? ¿En base a qué parámetros podemos plantear tal paralelismo? ¿Son ambos crímenes un catalizador del caos social? ¿Son, acaso, el asesinato de Quiroga y el de Maldonado crímenes selectivos de parte del Estado nacional para disciplinar los potenciales levantamientos populares? ¿Qué sentido tendría tal hipótesis? ¿No han sido tan impactantes en la sociedad tales crímenes que el Estado se persuadió igualmente de no reconocer su planificación y ejecución?


III. El asesinato de Quiroga
Asesinatos han habido muchos en la historia política argentina. Pero pocos han provocado tanta conmoción social como el de Quiroga. Es exagerado sostener que la misma fue producto de la personalidad del caudillo. O simplemente del poder (o miedo) que emanaban de su presencia. La pregunta sobre el porqué de tal conmoción causó profundas meditaciones en grandes intelectuales. No por nada Sarmiento analizó su vida (y muerte) para explicar la verdadera grieta argentina: “Civilización” o “Barbarie”. “Civilización” que representaba el Unitarismo que planificó y ejecutó el asesinato de Quiroga. “Barbarie” que este caudillo representaba. Porque antes que nada, Quiroga era el gaucho, el caudillo, el pueblo. Su liderazgo ponía en peligro al proyecto de la “Civilización”. Entonces, se decidió matarlo para poner fin a su amenaza. Pero, ¿no se terminó ocasionando el efecto contrario?


IV. El triunfo de la “Barbarie”
¿No significó la muerte de Quiroga el triunfo de la “Barbarie” en lugar de la “Civilización”, es decir, “la Globalización”? ¿No ha sido Quiroga el mártir del que el Federalismo se ha servido para vencer (parcialmente) al Unitarismo? ¿Eran conscientes los “salvajes unitarios” de este riesgo? Pergeñaron el crimen, pero ¿habrían visualizado el efecto social del mismo? Ya habían fusilado a Dorrego. Podrían haber sido conscientes de las consecuencias de esta muerte. Pero quizás jamás imaginaron su impacto en la sociedad de su época. Porque las élites suelen (casi por regla general) subestimar al pueblo. ¿No ha renacido con la muerte de Quiroga el federalismo impulsado por Rosas? ¿No fueron la anarquía y la Mazorca las máximas expresiones emergentes del mencionado crimen? En efecto, fue una muerte con efecto multiplicador: un caudillo fue asesinado y nacieron muchos más. Muerto Quiroga, se multiplicaron los federales.


V. El “trabajo sucio” de la política
La muerte de Quiroga no ha sido producto sino del “trabajo sucio” de la Política. De la Política en cuanto mero poder coercitivo para alcanzar el fin de silenciar totalmente al enemigo. En efecto, nace de la lógica amigo-enemigo. Porque la Política fuera de tal lógica se nutre de conocimientos, estrategias, misiones, planes, acciones y argumentos. Por lo tanto, la Política recurre a la muerte del adversario cuando deja de ser Política. Cuando los poderosos creen contar con la fortuna de la impunidad. Con el beneficio del silencio. No sólo de sus contemporáneos, sino de sus predecesores. Bajo el manto encubridor de la Traición. Shakespeare en boca de Julio César inmortalizó la frase “et tu, Brute?” para graficar al más escandaloso asesinato político en la historia del imperio romano.


VI. Muertes políticas y verdad: el uso político de la muerte (política)
Todo asesinato político recoge versiones pero nunca verdades. Mayor número de rumores que de hechos. Conjeturas numerosas mezcladas con adulteraciones de documentos y evidencias. Los poderes encubren la muerte que de aclararse desnuda el tejido mismo del poder. En general, mueren los asesinos sin siquiera confesar el delito. Los juzgados tiemblan. La gente ignora. Si un asesinato político se manifiesta como tal, se devela la vulnerabilidad de cada persona ante un poder oculto que es capaz de quitarle la vida a quien se le ocurra. Porque todo asesinato político es un hecho arbitrario. No hay una razón detrás de la muerte de nadie. Ni de Kennedy ni de Sadam Husein. Toda muerte política es más bien un capricho que una solución a un problema político. Como el capricho de la hija de Herodes de pedir la cabeza de Juan, el Bautista. Un capricho caro cuya primera víctima (junto al asesinado) es la Verdad. Por eso no es tarea de la ciencia descifrar los asesinatos políticos. Porque los hechos políticos se adelantan a los testimonios de los peritos, a los estudios de los especialistas. Las investigaciones son humanas y como tales se pueden obstruir producto de acciones de la parte afectada que cometió el delito. Además, la muerte política tiene ineludiblemente un impacto político. No se puede esperar al estudio reflexionado de los peritos para recién definir una posición política al respecto. Porque cuando la Política mata es misión de la misma Política redimirse. Entonces, cuando acontece una muerte política, es misión de la Política denunciarla, sin pruebas, adelantándose a los hechos, anticipándose a la Verdad, intuyéndola, prefiriendo el error que la complicidad. Porque se puede pedir disculpas por el error pero jamás por la impunidad del silencio. Precisamente por ello, es que los políticos y el pueblo deben hacer uso político de una muerte política, porque es la única manera de redimir a la Política y a la Verdad, víctimas ineludibles que arrastran la muerte del asesinado sobre sus espaldas. El dolor de la familia quizás se oponga al uso político de su tragedia, pero en el trascurso de su penar debiesen comprender que la víctima no es sólo su ser querido, sino la sociedad entera, ellos mismos incluidos.


VII. Del caudillismo al micro-emprendimiento (de los movimientos) sociales:
Así como en los albores del nacimiento del Estado argentino el caudillismo y, posteriormente, el presidencialismo emergieron como formas estructuradas y sistemáticas del ejercicio del poder político en la Argentina, a partir del 2001 apareció una nueva forma de liderazgo que no pretendía sustituir a las anteriores mencionadas, sino complementarlas y encarnar las necesidades sociales emergentes de la casi disolución del estado argentino. Me atrevo a llamar a esta novedad “micro-emprendimiento (de los movimientos) sociales”. Otros se animarán a llamarla “militancia”. Pero la militancia remite a la participación en la acción política de organizaciones políticas o sindicales. El micro-emprendimiento social, por el contrario, es una novedosa forma de organización político-social y ¡territorial! anclada en consignas de sectores sociales puntuales: cartoneros, desocupados, jubilados, movimientos indígenas, de diversidad sexual, etc. Sectores marginalizados de estructuras institucionalizadas que cayeron en un grado de vulnerabilidad extrema durante la Gran Crisis (crisis argentina de entre los años 2001-2003). Tales sectores novedosos terminaron organizándose de manera minúscula para representar intereses concretos y puntuales. Precisamente, durante la Gran Crisis encarnaron reclamos específicos de sectores sociales y territorios definidos. No obstante, con la llegada del Kirchnerismo al gobierno se convirtieron explícitamente en micro-emprendimientos. Es decir, en organizaciones similares a las PyMes y micro-emprendimientos económicos pero con finalidades políticas y sociales. Tanto el Kirchnerismo como el Macrismo han sabido hacer uso de esos “micro-emprendimientos” para construir movimientos sociales más amplios y diversos y poder así avanzar territorialmente o en sus agendas políticas. Precisamente, estos grupos pequeños (pero con consignas políticas y sociales concretas) han sido actores fundamentales en gran parte de la agenda política nacional contemporánea. Un ejemplo de ello: son los movimientos piqueteros, cartoneros, las asociaciones de DDHH formadas por familiares de víctimas de la dictadura de los 70´s, así como la mesa de enlace (rural), familiares de víctimas de crímenes contra la inseguridad, los movimientos de diversidad sexual, los congresos de las mujeres, los movimientos anti-abortistas, etc. Estos liderazgos son minúsculos pero orgánicos y tienen gran influencia en la opinión pública. Maldonado era parte, efectivamente, de un micro-emprendimiento social: el reclamo de las tierras ancestrales de los mapuches y, por ello, estaba comprometido a esa “militancia”. Precisamente, por eso es necesario señalar que con el asesinato a Maldonado hubo una declaración de guerra no verbal a este tipo de organizaciones, las cuales no están sometidas a la disciplina del poder político en ejercicio.


VIII. La Mediopolítica
La Mediopolítica es la forma actualizada y novedosa del poder del Capital, es decir, es el poder del Capital, manifestado a través de sus voceros y administradores, encarnando el poder político del Estado. Cambiemos representa, en efecto, la faceta más osada de la Mediopolítica en nuestros tiempos: el poder del Capital haciéndose cargo personalmente del poder político, la burocracia estatal, legal, sindical, mediática y cultural, sin intermediarios. En términos marxistas: el Capital gestionando directamente la superestructura económica. Tal experimento tiene como fin la lucha organizada y frontal contra el Trabajo. El Capital organizado es la novedad de la Mediopolítica, la cual se dispone a avanzar contra la emergencia social nacida de los cambios en la estructura económica mundial. Argentina es el conejillo de Indias de este experimento y Maldonado, la víctima de la avanzada más siniestra de la Mediopolítica: eliminar los liderazgos potenciales y emergentes de los “micro-emprendimientos sociales”. Es decir, desaparecer, matar y encarcelar liderazgos políticos como si no fuese la Mediopolítica la que ejecutara tal objetivo, sino como si aconteciese algo incógnito, difuso, confuso que desaparece, mata y encarcela no sólo opositores políticos, sino a la Verdad misma.


IX. Victoria parcial de la Mediopolítica
La primera victoria de la Mediopolítica se produjo con las elecciones legislativas argentinas de medio término en donde el asesinato de Maldonado pareció no tener efecto en los resultados generales. Por el contrario, parece momentáneamente fortalecida la Mediopolítica en este nuevo espectro del uso coercitivo del poder, donde a pesar de los hechos, los medios que conforman la Mediopolítica formaron la opinión de que Maldonado no fue asesinado sino que murió ahogado en el río Chubut (luego de millares de hipótesis también expiatorias del gobierno).


X. La Mediopolítica y el Big Data
La Mediopolítica tiene instrumentos y métodos del empirismo más tosco. Se nutre del Big Data para interpretar, a través del uso de las estadísticas, las percepciones y opiniones de la sociedad, aunque prescindiendo de cualquier tipo de fenomenología y, por lo tanto, de la historia y “los grandes relatos”, lo cual le impide comprender las consecuencias de su propia injerencia en la sociedad.


XI. Fenomenología de Maldonado
En el caso concreto del asesinato de Maldonado, la Mediopolítica subestimó la figura del desaparecido. El símbolo del desaparecido levantó la indignación de la sociedad y generó una adhesión sin precedentes. Posteriormente, al aparecer el cuerpo de manera artificiosa, la Mediopolítica intentó desactivar el símbolo del “desaparecido” con hipótesis de una muerte accidental. No obstante, está afuera del control de la Mediopolítica el impacto de la muerte del joven Santiago Maldonado en cuanto símbolo en la sociedad. Precisamente, por la impronta “jesucrística” de la misma. Conceptualmente, antes de cualquier resistencia a este argumento, recordemos que Jesús de Nazaret fue asesinado por el estado romano de su época. Tampoco olvidemos la inocencia del Mesías, ni su propia afirmación: "En verdad les digo que, cuando lo hicieron con alguno de los más pequeños de estos mis hermanos, me lo hicieron a mí" (San Mateo 25, 40). Entonces, esta impronta simbólica de la víctima inocente sacrificada por el poder injusto del estado es muy latente en el marco cultural argentino. En efecto, la imagen de Maldonado es contundente, no solo su muerte injusta, su lucha desinteresada sino la fenomenología misma de lo “jesucrístico” de su martirio por una causa superior a sí mismo. ¡Hasta su imagen, que se puede visualizar en carteles y remeras, sugiere tal valor simbólico! Puntualmente, este tipo de crímenes (en una sociedad marcada histórica y simbólicamente por el cristianismo) representa un serio problema para la Mediopolítica, dado que ésta puede gestionar y prometer placeres individuales pero jamás retribuciones sociales ni espirituales. A lo sumo, la Mediopolítica puede enseñarnos a respirar.


XII. La Mediopolítica y la Justicia
Hasta el momento, hemos definido a la Mediopolítica y a su objetivo explícito de suprimir la insurgencia de las masas, a través de crímenes selectivos contra líderes de “micro-emprendimientos sociales” que fuesen inconvenientes a su poder. Por otra parte, hemos caracterizado tal asesinato dotado de una impronta “jesucrística” y hemos trazado un paralelismo con el impacto con la muerte de Quiroga. Ahora bien, se nos olvidó señalar que toda injusticia pública trae consigo un reclamo de Justicia y Verdad que de no ser atendida se convierte en clamor de venganza. Este paso del reclamo de justicia al clamor de venganza es la transición más importante de analizar y señalar para comprender futuros eventos.


XIII. Revolución violenta vs revolución pacífica
El futuro impacto en la sociedad del asesinato de Maldonado es incierto, pero encierra simultáneamente un duelo, un reclamo de Justicia y Verdad y un potencial sentimiento de venganza. El primer acto de Justicia que se reclama es resarcir la Verdad. Ya habíamos mencionado anteriormente que con el crimen de Maldonado también fue sacrificada la Verdad y, en efecto, es el encubrimiento parte de este crimen. La Paciencia con la que puede contar la sociedad para que este reclamo se concretice es imposible de predecir. En principio, porque se desconoce si habrán más Maldonados o si simplemente la represión irá en aumento. Pero también porque el sentimiento de venganza puede crecer progresivamente. De hecho, un indicio de tal posibilidad es la manera en que se gestiona el poder judicial actual: como instrumento de la venganza de la Mediopolítica con sus adversarios de ocasión. Entonces, no es inverosímil pensar en una respuesta de similar de diversos grupos sociales organizados. Por ello, este devenir político nos propone desafortunadamente dos caminos contrapuestos: el camino paciente de la búsqueda de la Verdad y la Justicia, o el sendero sin retorno del levantamiento popular y la venganza.


VII. Nueva política
La Mediopolítica seguramente no tomará la iniciativa a la hora de predicar la Compasión y la Jsticia porque en su propia esencia es la voluntad de poder de una minoría rencorosa, ambiciosa y temerosa la que le da su razón de ser. No obstante, la nueva política que confronte con la Mediopolítica tiene que tener como un elemento clave de su lucha la Paciencia. Concretamente, la Paciencia no implica pasividad ni resignación ante la injusticia, sino todo lo contrario. Es decir, implica acciones firmes y contundentes pero meditadas, nacidas de estrategias lúcidas y con objetivos concretos: restaurar la Justicia en el corazón de la sociedad y la Verdad como ideal. Los sistemas políticos y económicos que se puedan construir como alternativas a la Mediopolítica deben nacer de tales valores para no convertirse en simples entelequias sin valor ni uso.




LA CEGUERA





Pedro D.



"Y ciertamente nada nos envuelve en mayores males que acomodarnos al rumor, persuadidos de que lo mejor es lo admitido por el asentimiento de muchos, tener por buenos los ejemplos numerosos y no vivir racionalmente, sino por imitación. De ahí esa aglomeración tan grande de personas que se precipitan unas sobre otras. Lo que ocurre en una gran catástrofe colectiva, cuando la gente misma se aplasta, nadie cae sin arrastrar a otro y los primeros son la perdición de los que siguen, puedes verlo suceder en toda vida; nadie yerra sólo por su cuenta, sino que es causa y autor del error ajeno. (...) Perecemos por el ejemplo de los demás; nos salvaremos si nos separamos de la masa. "

Séneca, "Sobre la Felicidad"






La sociedad padece una ceguera sin precedentes. No sólo no ve la realidad sino que no puede verla. La realidad ha sido sustituida por una ficción. La ficción se hila minuto a minuto. Se la cree sin más. La gente habla de ella por las calles. Vive de ella. La ficción los hace sentir vivos. Los hace formar parte de la masa. La reproducen aunque contradiga a la realidad que no se ve. Porque los ojos están ocupados con la ficción. En seguir los acontecimientos como si hubiera espontaneidad en ellos o sorpresa. La ficción se teje cuidadosamente, de manera sistemática y cuando parece quedar en un laberinto sin salida, vuelve sobre sí misma y se reedita de nuevo. Los ciegos obedecerán y repetirán hasta el cansancio cada idea que se les ha arrojado al barro como si fuese comida para cerdos.


La Ceguera

¿En qué consiste la Ceguera? ¿Es una categoría? ¿Una mera descripción? ¿Un simple título? La Ceguera es un concepto emergente de una novedad en la experiencia de la existencia humana (del Dasein): el no-ver.


El Hombre, entre tantas facultades que le son propias de sí, tiene dos que se encuentran interrelacionadas y son muy importantes: el ver alrededor (Umsehen) y mirar las cosas, es decir, verlas con atención (Hinsehen). La primera facultad es compartida con otros seres vivos. La segunda le es propia y exclusiva a la existencia humana, porque lo conduce a reconocer a los entes en cuanto tales y los lleva a preguntar sobre ellos. El ver alrededor y el mirar a las cosas es el punto de partida del pensamiento y su posterior pregunta sobre el Ser.


En los tiempos que vivimos, la técnica puesta al servicio del biopoder ha conducido la mirada del hombre. Ese conducir la mirada del hombre es la medio-política. Es decir, la medio-política es el alejamiento de la mirada al mundo circundante, a nuestros semejantes, a las cosas que nos rodean, a la naturaleza. La medio-política (también podría recibir el nombre de mediocracia) aprisiona la mirada del hombre y la regula y le impide mirar lo que es mirable. Por ello, enceguece.


Así como en tiempos pasados se olvidó la pregunta sobre el Ser debido al avance de la técnica, en los tiempos actuales no se ha producido solo un olvido sino un abandono no solamente de la pregunta sobre el Ser, sino un abandono a la realidad, a las cosas que nos rodean, a la naturaleza, a nuestros semejantes, a nuestra Patria.


¿Qué es la medio-política?

La medio-política es el gobierno de los sentidos mediante técnicas socio-neurolingüísticas y tecnologías audiovisuales que tienen como objetivo la construcción de una ficción que sustituya la realidad con la que se enfrentan los pueblos convertidos en masas.


Su finalidad no solo es la distracción y el placer adormecedor, sino la construcción de un relato ficcional sostenido por un número de creencias que impiden el pensamiento en las masas sobre asuntos que son peligrosos para el biopoder. Es decir, son las fuerzas disuasorias de la biopolítica que disgregan y licuan la posibilidad de que las voluntades emergentes de las personas y los pueblos se confronten al biopoder con su arma más fuerte: la Verdad.


¿Cómo funciona la medio-política?

La medio-política cinematografía una ficción para subjetivizar a las personas y convertirlas en sujetos. Sujetos afectados por el relato. Sujetos amarrados en sus deseos y pasiones. Placeres y miedos. Gustos y caprichosos. Ideologías y anti-valores. La vida es una película. Lo que está fuera de la pantalla no es real. La realidad es reducida al nivel de mentira.


La medio-política no descansa, amanece temprano con las noticias. Construye la ficción de lo que pasa en el mundo. Se vale de la ciencia instrumental para confirmar sus fábulas. Comercializa sus productos. Naturaliza comportamientos a través de sus ficciones explicitas llamadas series. Hace lo mismo con las películas. La medio-política no miente ni dice la verdad, inventa. Por eso los relatores del relato no se sienten mentirosos, son ilusionistas y cuando hablan de algo que parece ser verdadero en realidad hablan de la ficción misma. La medio-política no solo inventa sino es autorreferencial, habla de sí misma para darse entidad. De esa manera, maneja el rumor, el prejuicio, las habladurías.


¿Qué es la medio-política aplicada a la concepción vulgar de la política?

La concepción vulgar de la política recibe el nombre de democracia. Con ella se intenta hablar de un gobierno elegido por el pueblo para el pueblo y con el pueblo. Tal concepción es falaz y no contiene ningún ápice de realidad pero se sustenta materialmente en la ficción que la medio-política construye alrededor de la democracia, a la que le dedica horas diarias para instalarla como ficción creíble. La medio-política (construcción ficcional del mundo expresado en los medios de comunicación) cuando muestra a la política a su vez la oculta, a través de una invención ficcional que se rige discursivamente de dos principios opuestos y dicotómicos: la corrupción y la gestión. Mal o buen gobierno. No existen preguntas a fondo sobre las causas de la corrupción ni la buena gestión. Sólo efecto. Sólo construcción de la opinión pública y consolidación de la concepción vulgar de la política. La medio-política no razona, martilla. Repite e instala su agenda. La agenda la imponen sus accionistas. La medio-política es la transmisión audio-visual del lobby de los accionistas de los medios audiovisuales y virtuales. No es el cuarto poder. En su realidad virtual y bidimensional, es los tres poderes simultáneamente: ejecuta (instalándole su agenda al poder ejecutivo al influenciar en la imagen del presidente), legisla (imponiendo su agenda a los legisladores por medios persuasivos y por manipulación de sondeos) y juzga (condenando mediáticamente sin juicio previo a los agentes políticos de los cuales prescinde).


La medio-política se alimenta de una deficiencia de las democracias occidentales: el sistema de representación indirecta. De la ficción de la democracia. El candidato a un cargo electo democráticamente no existe de manera real, al alcance de los ciudadanos que dice representar. Por el contrario, existe a través y sólo por la medio-política, es decir, existe en cuanto actor dramático en el teatro tele-visual de la medio-política: ante las cámaras, por las cámaras y mediados por los formadores de opinión denominados periodistas. Por eso podríamos decir sin problemas que la democracia, o la concepción vulgar de la política, es el gobierno de las cámaras (televisivas), por las cámaras y para las cámaras.


La medio-política es algo menos que una ciencia, es una técnica sofística, manipuladora y maniqueísta, con fuerte arraigo en las técnicas del marketing y la neurociencia. Vicio y virtud son dos ejes temáticos ajenos a este tipo de técnica de gobierno de las masas. La ética aún más. La medio-política sólo juzga si se es corrupto o si se tiene una buena gestión. El “son todos corruptos” vs el “roba pero hace” es el discurso hegemónico de la medio-política.


La medio-política es la simulación de la política

La medio-política no es una forma de Política. Es su negación. Es la anti-política y, a la vez, para simular su no suplantación, es el gobierno (en un sentido restringido). Su objeto de gobierno es contrario a la Política. Su gobierno, es el gobierno de las masas. De sus ideas. De sus sentimientos. De sus opiniones. La medio-política es el anti-pensamiento. No obstante, para no provocar masivamente angustia en la sociedad simula ser Política. Finge la discusión. Escribe libretos sobre los debates. Diagrama las oposiciones. Digita las disidencias. Simula la acción de un gobierno y también su oposición. Aparenta el funcionamiento de la justicia y la democracia. Construye el relato que justifica a la biopolítica que implementan las corporaciones económicas y financieras (el verdadero poder). La medio-política es una teatralización del poder democrático que facilita a los agentes de la biopolítica el control de la cantidad de drogas, proteínas, deseos, autos, electrodomésticos, combustibles, préstamos, etcétera, que consumirán las masas.


Para aparentar realidad la medio-política utiliza un lenguaje cuya referencia son otras ficciones: la democracia, el deporte, el show, las películas, las series, la vida de las celebridades. Por ello la medio-política, desde un punto de vista semántico, es autorreferencial.


Además, la medio-política tiene tres objetivos bien concretos: desarticular la adhesión de las masas a la Política (en cuanto pensamiento y movimiento), empujar al aparato del estado a reprimir violentamente a las masas cuando fuese necesario (o a una intervención militar) y, no menos importante, la negación del pensamiento. Esclavizar a las masas.


Fake news y Fraud media

Despertarse del sueño es difícil y a la vez no tanto. Simplemente hay que mirar alrededor y ver. La realidad no entra en escasas pulgadas. La medio-política evade la realidad y no puede hacerle frente. La realidad la destruye. La incomoda. La deja sin recursos de réplica. La realidad la avasalla. La gente que tiene contacto con la realidad objetiva que es producto del trabajo real, es decir, del hacer, no se conmueve con el relato ficcional. No lo cree porque no lo ve. Porque no tiene los ojos vendados. Porque puede mirar a los costados y escuchar a otras voces. Las que no tienen horas al aire ni espacio publicitario. Las voces que no tienen voz en los medios audiovisuales. Porque el Abandono es pandémico. Crecen por miles y millones los abandonados. Los que no son escuchados. Los que no se dejan engañar.


La Grieta

El hombre de pie sabe o sospecha que le mienten. CNN miente. Clarín miente. New York Times miente. TN miente. Russia Today miente. Página 12 miente. C5N miente. Todos mienten.

En realidad no mienten, tampoco dicen la verdad, hablan de una realidad que no existe. Una realidad que inventan día a día y los que van despertando de a poco (y cada vez son más) no están dispuestos a tolerar. Por eso la medio-política tiene prevista una astucia para simular su ficción: rivalizar con otra narrativa que no escapa de la misma lógica de la medio-política. Así CNN construye su Fox News; TN, su C5N. Esa rivalidad auto-gestionada le permite hacer real algo que es solo ficcional: la grieta. En efecto, la grieta es solo una teatralización audiovisual de un enfrentamiento mediático que luego se traslada a la sociedad por efecto contagio. Es decir, la grieta no existe en la realidad, sólo existe en los medios y la masa autómata sólo imita.


Papá Noel

La medio-política es un poder ficcional. Es como Papá Noel, existe si creemos en él.








678 DE MARZO: Cerca de la Revolución





Pedro D.



“Los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen a su libre arbitrio, bajo circunstancias elegidos por ellos mismos, sino bajo aquellas circunstancias con que se encuentran directamente, que existen y les han sido legadas por el pasado. La tradición de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos. Y cuando éstos aparentan dedicarse precisamente a transformarse y a transformar las cosas, a crear algo nunca visto, en estas épocas de crisis revolucionaria es precisamente cuando conjuran temerosos en su auxilio los espíritus del pasado, toman prestados sus nombres, sus consignas de guerra, su ropaje, para, con este disfraz de vejez venerable y este lenguaje prestado, representar la nueva escena de la historia universal.”
EL 18 BRUMARIODE LUIS BONAPARTE, Karl Marx





El pasado parecería de tanto en tanto volver en forma de presente. Lo hace sin que nos percatemos. Pero aún más si nos percatamos. No hay farsa en ello. Marx no comprendía la historia fuera de su dialéctica metodológica que, en cierta medida, no dejaba de ser lineal. Por eso se atrevía a arriesgar la hipótesis de que la historia se repite como tragedia y luego como farsa. Precisamente, ocurre mayormente lo contrario, la historia se realiza a luz de la interpretación misma del pasado. Hacer historia es, al mismo tiempo, interpretarla. Es decir, el pasado vuelve porque nunca ha dejado de ser presente ni de estar presente.


Estado de mentira
Una monarquía nos gobierna desde Londres. La misma corona que desde los albores de nuestra historia ha pergeñado invasiones, humillaciones y un fuerte dominio económico que sobre todo hoy se encuentra vigente. Su poder está agazapado en las sombras y dirige nuestro destino como nación. Fogonea el odio y la grieta entre hermanos sin descanso. La democracia es su disfraz y en su sistema político esconde sus garras. Una UCR adicta al poder británico. Un PJ coaptado por la ceguera y el negociado mafioso. Un aparato estatal heredado de la época de la dictadura que antes cumplía órdenes de Videla y ahora de la reina Isabel II del Reino Unido. Somos una colonia y no lo sabemos. El que dice gobernarnos y fue electo por nosotros ni siquiera llega al cargo de virrey. Otro es el que transmite las órdenes de la reina. Un tal Lewis. Un pirata con sólidos negociados con el que llamamos presidente. Nos engañan porque nos saben rebeldes y patriotas como pueblo. Somos los hijos de la Revolución de Mayo. De los valientes que echaron a los soldados ingleses en las invasiones de 1806 y 1807. Hermanos menores de los que agigantaron su alma en las islas Malvinas. Somos criollos. Argentinos. Gauchos. Los que conquistaron su libertad por amor a su Patria y a su hermano. Por eso nos mienten. Por eso nos quieren divididos.


Estado virreinal
Los grandes damnificados de este sistema virreinal: los de a pie. Maestros. Trabajadores. Mujeres. Jubilados. Estudiantes. Ningún grupo social queda excluido en este derrotero. Todos somos argentinos y todos nos encontramos decepcionados o ya en las puertas de la decepción. En el 2001 caímos en el desencanto del sistema económico: un peso no era un dólar. Hoy, en el político: un representante no es el pueblo ni su voluntad. La desazón es profunda porque la democracia costó sangre. ¿Pero cuál es la base social de tantos gobiernos que cumplen las órdenes de nuestros enemigos ingleses? ¿Será acaso que en realidad el pueblo argentino no es uno solo sino que, por el contrario, solamente un grupo reducido se beneficia del estatus colonial? ¿Cómo definir entonces a tal grupo social? ¿Cómo aglomerar conceptualmente a los sometidos? ¿Qué tienen en común estos y aquellos? ¿Cuáles son sus diferencias? ¿Acaso hay dos Argentina(s)?


Las dos Argentina(s): la Argentina blanca y la Argentina negra
El 6, 7 y 8 de marzo se levantó una de las dos Argentina(s). La Argentina negada. La oculta. La estigmatizada. La Argentina negra. La de los negros-cabeza. La de los que van por el chori en colectivos alquilados. Eufemismo de muertos-de-hambre. Nombres que la otra Argentina usa para despreciar a los descendientes de la Argentina originaria. La de los laburantes. Los que ponen el lomo. Los músculos de la Patria. El sudor y las lágrimas. La de los que viven al borde del hambre en el país que más alimentos por persona produce en el mundo. La Argentina solo retratada por el talentoso Berni.


La Argentina negra es una multitud que todavía no ha sido dimensionada. Es la Argentina más fuerte pero, al mismo tiempo, la más silenciosa. No se la ve en los medios. Ni aparece en los libros de historia. Pero de esta Argentina profunda surgieron los granaderos de San Martín, los gauchos de Güemes, las aguerridas montoneras, los valientes de Rosas, el 17 de octubre de 1945, los soldados heroicos que pelearon con bravura en la guerra de Malvinas. Son fuertes, orgullosos, tercos, convencidos, estoicos y sacrificados. Todo lo contrario de lo que la Argentina blanca dice de ellos. Cuando ésta habla mal de aquella sólo pone en evidencia sus propios vicios: la pereza, el desprecio al coraje, temor a la violencia, pánico al sacrificio, hedonismo, imbecilidad, complejo de inferioridad, carencia de creatividad y falta de patriotismo. Si las dos Argentinas se enfrentarían, ganaría la Argentina negra. La voluntad de poder sería el factor crucial de tal victoria. La Argentina blanca parecería haberse olvidado de eso. Deberían leer a Nietzsche.


Civilización y Barbarie
Tener la piel oscura en Argentina es un estigma. Lo es para la elite que detenta el poder económico. No lo es recién ahora. Sino desde que Colón puso sus pies en el continente que hasta el día de hoy lleva el nombre de otro conquistador. De otro hombre blanco. La Argentina blanca no es sino hija de esa conquista. Es un producto histórico. No es distinta a la América blanca tan minoritaria en toda Latinoamérica y, en cierta medida, también se parece a la América blanca del norte. La diferencia es que la América blanca del norte no le tiene miedo al trabajo físico. Al contrario, su ética es la del trabajo. Por el contrario, la Argentina blanca vive del trabajo abstracto profesional y burocrático, la renta de la tierra y los alquileres. No produce. En tiempos pretéritos al menos producía cultura. Era la época de Sarmiento. Fue él quien escribió “Civilización y Barbarie”. El libro más relevante para comprender este choque cultural perpetuado en el tiempo y por toda América. En él se revela la misión de la Argentina blanca: la civilización. La edificación de una cultura universal. De valores humanísticos. De grandes virtudes. Todo aquello de lo que carece ahora la Argentina blanca. Por eso es débil. Es moralmente débil y no puede ya imponerse a la otra Argentina. Porque desistió a su razón de ser. Ahora necesita de una tregua. Una nueva Pax Argentina. Eso si no quiere terminar como la nobleza francesa de finales del siglo XVIII.


678: La Argentina negra se moviliza
La Argentina negra estuvo quieta por mucho tiempo. Distraída durante una década por el consumo estimulado por la gestión anterior. La del gobierno K. Pero esta vez salieron. Y son muchos. La Argentina negra salió a la calle y fue millones. Sus reclamos son diferentes, es cierto. Entre ellos había gente que votó por Cambiemos. El consumismo les hizo creer que son parte de la Argentina blanca. Y la cosa no cambió. O sólo para mal. Para perjuicio de ellos. Porque la Argentina negra es una Argentina al borde del hambre y acorralada por la inflación. Políticamente no está representada por ninguna asociación ni líder, solamente se encuentra contenida. Frenada. La contienen los líderes sindicales docentes. El sueño de volver al consumismo de la época de los K. O la contienen los líderes de la CGT. También los dirigentes de los movimientos sociales. La Argentina blanca que forma parte del gobierno no entiende esta lógica y utiliza toda su artillería mediática para agredir a quienes en el fondo, sin siquiera quererlo y quizás sin saberlo, los salvan de que sus cabezas rueden. Los líderes de la CGT lo pudieron percibir. Tuvieron que salir corriendo del palco cuando sintieron solo una brisa de la revuelta que puede surgir desde la Argentina negra. Porque la Argentina negra es un malón cuando se revela. Es hija de los malones. Puede impulsar una revolución tan sangrienta como la revolución francesa si no se detiene la arrogancia de la Argentina blanca. Débil pero engreída. Hasta por momentos necia y suicida.


El derrumbe
Mirtha Legrand dio en llamar “el derrumbe” a este intento de la Argentina blanca de tomar las riendas del poder político. La caída de la imagen del “gobierno”. La economía que no arranca. Más agresividad en la estrategia comunicacional oficial. Un impacto en la gobernabilidad. Contramarchas. Calculadora en mano se mide la gente para buscar legitimidad. Se producen fotos en los medios. Se estigmatizan sectores. Las mesas de Mirtha Legrand terminan siendo el escenario donde la política se va desnudando en sus intenciones y tácticas. Donde los pudores se pierden y se muestra lo que hay detrás del marketing político: la nada misma. Afuera, movilizaciones de docentes, trabajadores y mujeres. ¿Por qué un descontento tan grande y en plena expansión? ¿Qué es lo que no entiende la Argentina blanca? ¿Alcanza la mera conceptualización de la llamada “resistencia al modelo neoliberal” o tal frase rebuscada y vacía no visualiza un fenómeno más simple y concreto? ¿Es una lucha electoralista como quieren ver los ciegos que temen perder las próximas elecciones y apuntan al desprestigio mediático de las huestes enemigas y olvidan que tienen a una Argentina negra en frente envalentonándose en las calles? ¿Conoce verdaderamente la clase política lo que está en juego en este juego llamado “democracia”? O mejor expresado, ¿acaso se da cuenta que lo que está en juego es la democracia misma tal como la conocemos (es decir, como mera representatividad) al prescindir de la representación de la Argentina negra?


La política como gerencia de conflictos
La política no fue el factor directo de las movilizaciones sino su consecuencia. No se cuestionaba la política sino a las políticas de la Argentina blanca. Son políticas coloniales. De saqueo. Extranjerizantes. Pro-británicas. La Argentina blanca no negocia. Intenta realizar una gerencia de conflictos. Para ello solo utiliza dos armas que son las que mejor cree dominar: el dinero y la violencia burocrática. Con el dinero intentaron apagar algunos descontentos de líderes de agrupaciones sociales. Pero el liderazgo no es representatividad per ser. En la Argentina negra el liderazgo es poner el cuerpo. Jugársela. Por eso aparecen Baradeles. Hombres grandes y rudos. Con discursos toscos pero contundentes. Con fuerza para negociar lo que cree justo. En realidad, sin negociar. Poniendo sobre la mesa lo que la hinchada pide que pongan sus jugadores en la cancha. La Argentina negra quiere pocas cosas. Quiere trabajar pero comer bien. Como se merece. También quiere consumir. Pero lo que no quiere y lo que no tolera es que la tomen por tonta. La Argentina negra tiene la astucia del viejo vizcacha. La agudeza del gaucho no ha abandonado el espíritu de ésta Argentina combativa y rebelde. Por eso las luchas siempre se corren del eje. No sólo se pelean salarios, sino se pelea por la dignidad. Salir a las calles no solo es dar la cara ni exponer el cuerpo sino copar la parada. Porque nada tolera menos esta Argentina es que la guapeen. El duelo criollo fue la respuesta cultural a cualquier mojada de oreja. Estos argentinos blancos con apellidos que no son criollos parecen desatender este aspecto. Al contrario, se envalentonan de manera suicida. Un día habrá que defender con el cuerpo lo que espeta la jeta y el peor error que pueden cometer es hacer uso de la violencia burocrática. Esos solo despertará un comportamiento de horda de la Argentina negra.


Violencia es mentir
La política argentina no sólo tuvo que lidiar con el trauma de la dictadura del 76 y la crisis del 2001. En ambas la que sufrió más que ninguna fue la Argentina negra. Por el contrario, las épocas traumáticas para la Argentina blanca fueron el peronismo y el kirchnerismo. Ambas “dictaduras” de la Argentina negra. Para la Argentina blanca el término “dictadura” es diferente. “Dictadura” sería un gobierno que no permite ejercer plenas libertades. La libertad, para la Argentina blanca, es ejercer privilegios de clase. Vivir en el lujo. Expresar disconformidad de manera violenta contra los gobiernos de la Argentina negra. Poder comprar dólares. Viajar a Europa y EE.UU. Despreciar a la gente de la Argentina negra. Por su color de piel, por sus ideas, por sus valores, por sus gustos, por sus anhelos, por su mera existencia. La libertad para la Argentina blanca es ser dependiente de las potencias blancas de occidente. Por eso el lenguaje político de la Argentina blanca es tan confuso. Porque es colonialista pero con un disfraz liberal. Es decir, miente. En nombre de la libertad impone el hambre y la dependencia política.


El rol de la clase media y la Iglesia
La clase media argentina no existe en un sentido estricto. Es el resultado de las constantes tensiones entre la Argentina blanca y la Argentina negra. Son el producto de procesos históricos de pacto social. Los hubo durante parte del peronismo. En la vuelta de la democracia. En parte del gobierno kirchnerista. También producto de las crisis sistémicas. Crisis del 89. Del 2001. Del 2012. Son personas de la Argentina negra que pudieron mejorar su nivel de vida. O personas de la Argentina blanca en plena desgracia económica. Son el resultado de la lucha de clase y racial entre la Argentina blanca y negra. No son su síntesis. No obstante, a pesar de su falta de identidad son las que pueden ser los actores principales de una solución intermedia. De un nuevo pacto social que tenga las siguientes bases: no volver a los 70’s ni al 2001.


La Argentina ya tiene experiencia en los pactos sociales. El plan de concertación del 2002 cuyos actores principales fueron el gobierno de Duhalde, la Iglesia y las agrupaciones sociales. Pero esta vez no tiene que ser coyuntural sino estructural, de largo plazo. Para cumplir con las justificadas demandas de la Argentina negra pero sin destruir a la Argentina blanca. La clase media es clave porque es la única que puede propicia una reducación de la Argentina blanca. La Iglesia Católica también podría ser un actor importante en tal educación. Y lo sería si dejara de ser tan complaciente con la Argentina blanca a la cual nutrió de un catolicismo consolatorio y ritualista que contradice las enseñanzas misioneras de Cristo. Porque en el necesitado es donde se encuentra el Cristo, no en la complacencia del poderoso. El Cristo resucitado se encuentra en medio de la Argentina negra. En el rostro de los pobres. Precisamente, la Argentina blanca tiene que ser curada de su mayor enfermedad: su avidez de riquezas. Su adoración al dios dinero. Su obstinación por el vacío que enfrenta su propia existencia: pretender ser algo que no es. La Argentina blanca vive la constante tragedia de no sentirse argentina pero tampoco reconocida por el poder hegemónico del hombre blanco en Europa ni EE.UU. Ser o no ser, ese es su dilema. Para la corona inglesa, estos servidores jamás llegarán al rango de ser considerados como personas. Si la Argentina blanca no se reforma, la Argentina negra se quedara con su legado. Se lo arrancará. Su voluntad de poder es mucho más fuerte de lo que se imagina.


La democracia y la Argentina blanca
El gran temor que no se menciona es que la democracia no funcione. ¿Pero acaso la democracia no es sino una simulación de poder político que encubre la existencia de gobiernos coloniales? Bien sabido es que este sistema político heredado de los griegos sólo nos ha dejado d(e)udas terribles y sus artilugios más enigmáticos no dejan de salir a la vista. Se ven los hilos de los medios. De los lobbies empresariales. La directriz de la corona inglesa en la política argentina cada vez es más nítida. No puede haber un futuro digno de la democracia sin su dignificación. No puede haber un país soberano sin que se oigan los reclamos de la Argentina negra.
Los actuales funcionarios de la corona inglesa no prestan debida nota de lo que acontece a nivel social. Primero, porque no les importa. Segundo, porque su formación es primitiva. Empresarios sin conocimientos de historia, política ni sociología, con quizás algún conocimiento sobre marketing y seguramente de contabilidad (para llenar planillas de Excel). La Argentina blanca es muy ignorante de la realidad política y social. Por eso los gobiernos radicales no lograron mantener en pie a un gobierno por más de tres años. Es cierto que esta vez los radicales no están solos. También hay mafiosos italianos con métodos más que cuestionables de su lado. Pero en contra de lo que cualquier descendiente de italiano pueda aseverar, la historia de Italia no nos encandila con grandes guerreros ni hombres valientes. Habría que remontarse a la época del imperio romano para encontrar algo digno de mención. En efecto, no se pueden comparar en bravura a la Argentina negra la cual sumó más conflictos en su historial reciente con las potencias actuales. Sólo bastará ver como corren cuando trine el escarmiento de la Argentina negra, lo cual espero no acontezca por el bien de la Paz Social.


Cerca de la revolución
La Argentina blanca desconoce, además, lo que es una revolución. Sus signos. Cómo detectarla. Cómo encausarla. Ni qué hacer en caso de que se empiece a pedir por sus cabezas. Gobernar, en parte, es el arte de evitar que ruede la cabeza del gobernante. Espero que no acontezca. Pero hay que propiciar tal paz social.



EL IMPERIO BRITÁNICO:
COLONIZACIÓN DE LA NACIÓN ARGENTINA





Pedro D.



“Es exacto decir que el porvenir de la Nación Argentina depende de la carne. Ahora bien: el porvenir de la carne argentina depende quizás enteramente de los mercados del Reino Unido”

Eduardo VIII, rey del Reino Unido de Gran Bretaña

(discurso pronunciado en su visita a Buenos Aires en agosto de 1925)





El Presidente de Argentina Marcelo Torcuato de Alvear, junto al príncipe de Gales.


La Historia la escriben los vencedores. No hay desacuerdo en ello. Pero no la escriben para sí mismos ni para los suyos. Porque no tiene sentido comprar su propia mentira. Venderse su propia estafa. Para ellos hay otra Historia. La “verdadera”. En la que en verdad creen. La Historia que implícitamente esconden en su visión y en sus palabras. Su propia visión. El lugar desde donde nos ven. Lugar que no se dice. Pero desde donde nos dicen. Nos enuncian. Por el contrario, la Historia que nos cuentan es una narrativa que nos invita a vernos de la forma en que desean que nos veamos. Como parte de un destino universal. Parte de un camino coherente y direccionado. Nos ofrecen una mirada que nos impide desconfiar de su mirada. Una mirada que nos pone como iguales. Como “hombres”. Como humanos. Para que no haya sospechas de que somos menos que humanos. A su vista. Para que creamos que tenemos un mismo fin. Porque al final de cuentas, la mirada que nos venden dista mucho de su voluntad de poder. No la explicita. Por el contrario, la camufla, la esconde, la disimula. Disimulan su interés de dominarnos.


Las palabras citadas por Eduardo VIII suenan intemporales porque aún hoy resultan ciertas. ¿No es nuestra dependencia económica otra cosa que una servidumbre? ¿Satisfacer un mercado extranjero (en este caso puntual, el del imperio británico) de manera exclusiva no nos hace sino dependientes de su demanda económica y también política? ¿Por qué nuestra oligarquía insiste tanto en convencernos en “abrirnos” a ese mercado? ¿Se preocupa el siervo de otra cosa que no sea de engordar al amo? ¿Pero que hace al siervo inclinarse a éste? ¿Las migajas que le caen debajo de la mesa? Seguramente. Pues, ¿no es endeudarse con un acreedor, que es al mismo tiempo cliente, una manera de conformarse con las migajas?


La intención de este artículo es proveer de una mirada analítica aguda de las relaciones históricas entre el imperio británico y la Argentina. A veces, una relación de sometimiento sin más. Otras, de un coloniaje económico menos evidente y con ciertas tensiones políticas. Pero coloniaje al fin. Eso no implica una continuidad en las relaciones, sino precisamente lo contrario. Una discontinuidad con grandes matices que fueron marcando a la breve pero rica historia de la Argentina.


La Historia según el imperio británico
A la historia oficial de nuestra Nación argentina la conocemos en diferentes tradiciones o corrientes historiográficas. Las más difundidas son el positivismo histórico (de corte liberal) y el revisionismo histórico (su crítica más renombrada). Por el contrario, la visión histórica del imperio británico es unívoca y no difiere mucho de su visión acerca del mundo. Es coherente a ella. Según ella, Inglaterra es el farol espiritual del mundo, la fuente de la ciencia en sus versiones más prestigiosas: la Física y la Biología. Tales luces no son ajenas a los logros obtenidos por la Economía (el liberalismo) y la Filosofía (el empirismo). Para ello, Newton tuvo que sepultar a Kepler. Darwin a Lamarck. Adam Smith a Quesnay. Y David Hume a Descartes. Esa fue la manera del imperio británico de apropiarse de los “logros” del Renacimiento (surgido en Europa) y transformarlos en una visión del mundo articulada bajo el nombre de “Positivismo”. Según esta visión filosófica (y, por ende, interpretación de la Historia), el imperio británico ha sido el difusor universal del progreso humano. En el mundo material, se impuso por el poderío de la revolución industrial y el control militar de las rutas comerciales. Pero como sucede con el cuerpo y el alma, lo material y lo “espiritual” nunca estuvieron separados. Las conquistas militares (que incluían la esclavitud y el genocidio de los pueblos a lo largo del planeta) impusieron también su Fe en el Progreso, la Razón y el Orden. Tal Fe (o Religión) prometía un progreso indefinido (económico y técnico) para el mundo y se vanagloriaba de llevar la civilización a cada rincón del planeta. Es por ello que el imperio británico se veía a sí mismo (y se sigue viendo) como el civilizador del mundo. Su voluntad de poder era y sigue siendo infinita.


Tal proyecto de conquista mundial, durante los siglos XVI y XIX, ha tenido como su mayor obstáculo político al imperio español y, a su vez, como su contraparte espiritual a la Iglesia Católica. Tal es así que este enfrentamiento no sólo se materializó en un apoyo a las colonias hispánicas para que se emancipen sino que incluso significó un conflicto directo con el Vaticano, dada la instrumentación de la masonería para convertir a tales colonias emancipadas en laicas o “iluministas”. Por otra parte, el imperio británico se ha encargado de difundir una versión histórica excesivamente crítica de la conquista americana hispánica y, simultáneamente, una interpretación negativa de la Edad Media europea (y el rol de la Iglesia Católica).


La Independencia Argentina desde la óptica del imperio británico
En este esquema, la Argentina (léase Virreinato del Río de la Plata) ha sido su empresa más importante para desmembrar al imperio español. En un principio, fue la menos exitosa. Las invasiones inglesas en 1806 y 1807 fracasaron. Pero pronto, su estrategia de apoyar a los patriotas tanto económica, militar como logísticamente (a través de la masonería) funcionaron. Según ellos, la independencia americana es un resultado de sus gestiones. San Martín, Güemes, Belgrano, Bolívar, Sucre y tantos otros patriotas no tuvieron un rol determinante según su parecer. Ellos están convencidos de que le debemos la independencia. El imperio británico cree habernos emancipado.


La Argentina: la joya de la corona británica
Luego de una ardua guerra civil entre unitarios y federales en la naciente República Argentina, terminó venciendo el interés británico bajo las órdenes de Mitre. El liberalismo fue el proyecto político vencedor. Anteriormente, el imperio británico dispuso de una próspera relación comercial con el gobierno de Rosas pero que no había sido fructífera en términos políticos. El unitarismo significaba una opción más acorde a los intereses británicos ya que les facilitaba la implementación de la división internacional del trabajo que haría de la Argentina un granero del mundo (británico) y un mercado importante para sus productos industriales. Por otra parte, el imperio se convirtió en el acreedor de la Argentina. Prestaba para financiar obras públicas que luego debían pagarse con divisas generadas por la exportación de recursos. Así nacía el modelo agro-exportador. Eufemismo para hablar de un neo-colonialismo británico. La Argentina debía ajustar su economía para pagar sus inacabables deudas y satisfacer las condiciones de acceso al mercado británico. A cambio, la oligarquía criolla recibía ganancias para nada despreciables.


La Argentina y el modelo agro-exportador
Con el modelo agro-exportador, nacía una oligarquía poderosa. La Argentina proveía alimentos al imperio que había conquistado más de la mitad del planeta. La oligarquía argentina, como muchas otras élites mundiales, enviaba a sus hijos a estudiar en Londres y a embeberse de la visión del mundo liberal. Colonialismo cultural y político. A su vez, la Patagonia se había convertido en el lugar predilecto de los británicos, quienes estaban interesados en adquirir más tierras. La oligarquía no estaba dispuesta a ceder tanto. Por su parte, el imperio británico no mostraba la mínima intención de abandonar las Islas Malvinas que mantenían ocupadas. Parecían estar ahí con intenciones de alguna vez invadir el territorio argentino.


Divide y reinarás
Luego de fomentar un genocidio de habitantes originarios (argentinos), el imperio británico fue el propulsor de la migración masiva de europeos en la Argentina. La idea era grata para la oligarquía argentina, la cual ya había sido partidaria de las doctrinas de Spencer y otros teóricos darwinistas que consideraban, en tales épocas, superior a la “raza blanca” y en particular a los anglosajones y germánicos. Las oleadas migratorias de finales del siglo XIX y principios del siglo XX significaron una verdadera invasión en términos demográficos. El origen geográfico de los migrantes no parecía ser el esperado por la oligarquía nacional aunque satisfacía la demanda de mano de obra en el campo.


No obstante, se concretaba un objetivo clave para los británicos: la desestabilización de la sólida estructura política de la aristocracia (militar) argentina. Llegaron anarquistas y socialistas de la conflictiva Europa. Los movimientos sociales emergieron y empezaron a tambalearse las estructuras políticas de la oligarquía argentina.


El nacimiento de la Unión Cívica Radical
La oligarquía argentina tenía cinco soportes de poder que la hacía sólida e inamovible: el campo (poder económico), la Iglesia (poder espiritual), el Partido Autonomista Nacional (poder político), el Ejército y su alianza con el imperio británico (poder internacional). No obstante, al emerger nuevos conflictos sociales con los inmigrantes europeos recién arribados, empezaron a ver su poder político y económico amenazado.


Si bien las organizaciones anarquistas y obreras de otros signos tuvieron importancia en la conflictividad naciente en la política argentina, fue la aparición de un nuevo partido el que tuvo resultados más sólidos en la subversión del poder a favor de los intereses británicos. Leandro N. Alem, junto a otros jóvenes de la época, fundaron un partido denominado Unión Cívica Radical. Tal partido se iba a encargar de corroer al poder político de la oligarquía tradicional, a pesar de provenir de ella. Iba a socavar cuatro de los cinco soportes de poder de la oligarquía. Debilitar la influencia de la Iglesia Católica en las instituciones públicas. Favorecer la extranjerización del campo. Disciplinar al ejército. Y propiciar la alineación incondicional y estratégica con el imperio británico, lo cual se ha manifestado en dos episodios concretos: la “Patagonia rebelde” y el pacto “Roca-Ruciman”. En el primer caso, el ejército y la policía siguieron órdenes directas de Londres para generar una masacre contra una protesta obrera. En el segundo caso, la Argentina quedaba sumida formalmente a la condición de colonia británica.


La UCR: brazo político del imperialismo británico
La laicidad de la educación pública y la universidad, el voto universal y secreto, la desarticulación de movimientos nacionalistas y populares, el debilitamiento de las fuerzas armadas nacionales y el liberalismo como dogma económico han sido las banderas históricas de la UCR. No hay que sorprenderse ya que tales principios son bastante fieles a las aspiraciones políticas de la masonería. Tal fidelidad lo hacía diferente al Partido Autonomista Nacional: hasta los hijos de inmigrantes europeos que adherían a la masonería podrían formar parte del partido. No hacía falta ser un oligarca. Sólo facilitar el saqueo de la corona británica.

El nacionalismo y el surgimiento del peronismo
La UCR desde sus orígenes ha sido escandalosamente obediente al imperio británico. Los hechos de la “Patagonia rebelde” y el estallido de la primera y segunda guerra mundial, llevaron a facciones del ejército a revelarse a tales lineamientos. Al principio, impulsados por la antigua oligarquía, la cual conformó una restauración del conservadurismo. Pero luego las revoluciones de masas que surgieron en Europa inspiraron a las alas más nacionalistas del ejército a impulsar luchas similares contra el liberalismo, la masonería y en defensa de los trabajadores y las tradiciones religiosas. Tal fue el ambiente de la Revolución del 43. Por eso, sin profundizar en demasía sobre el tema, el peronismo no ha sido otra cosa que un movimiento emergente del fracaso del conservadurismo político de las oligarquías tradicionales, el descontento social y el fallido proyecto político pro-británico de la UCR.


Perón
Desde la caída de Rosas, sólo hubo un pequeño periodo de independencia política de la Argentina con respecto al imperio británico. Tal periodo fue durante los gobiernos de Perón. Inglaterra se había debilitado por la Segunda Guerra Mundial y la Argentina había impulsado una revolución industrial y social sin precedentes. Los avances técnicos, económicos y sociales fueron cuantiosos y explican por qué el peronismo sigue identificado con el sentimiento nacional. No obstante, un golpe impulsado por los Aliados lo sacó del poder. La guerra fría posterior y los vaivenes de los gobiernos radicales y militares hicieron perder de vista la influencia foránea, la cual se ligó exclusivamente a EE.UU. y la URSS. No obstante, Inglaterra jamás sacó los ojos del territorio argentino.


El Plan Cóndor
A la muerte del Gral. Perón, se produjo un golpe cívico-militar que derrocó a Isabel de Perón y consolidó a una nueva elite y parte de la tradicional oligarquía argentina en el poder económico. El “Plan Cóndor” fue el esquema político que articuló la lucha contra la “subversión”. Tal lucha no fue solo un proyecto geopolítico para confrontar al comunismo, sino más bien un programa político-económico que pretendía asentar las bases de una sumisión de América Latina a EE.UU.


La Guerra de Malvinas
Durante este periodo, Inglaterra perdió injerencia directa sobre la Argentina. Esto coincidió con una crisis económica que la afectó y puso a Margaret Thatcher al poder. Fue ella la que ejecutó un plan imprevisto y siniestro para la Argentina: fabricó la Guerra de Malvinas. El engaño funcionó bien: la dictadura argentina ocupó las Islas Malvinas convencida de que el imperio británico se las iba a ceder mediante negociaciones (hubieron gestos al respecto por parte de la diplomacia británica y norteamericana). Pero el imperio no regala nada (sino revisar los libros de Historia). Inglaterra envió sus tropas (apoyado por la OTAN y varios países latinoamericanos), derrotó a los heroicos soldados argentinos y consiguió la rendición de la dictadura argentina. Por eso creen que le debemos la democracia.


La tercera invasión inglesa
La rendición argentina tuvo altos costos políticos, económicos y sociales. Producto de la victoria británica, la Argentina contrajo una deuda asfixiante con las potencias de la OTAN. No obstante, la corona también se apropió de los medios de comunicación, desmanteló al ejército argentino, impuso condiciones económicas terribles, revitalizó el modelo agro-exportador, se hizo de la banca e impuso en su lugar un gobierno títere afín a sus intereses: la UCR.


Los tres gobiernos radicales
El primer gobierno radical (posterior a la dictadura) generó todas las condiciones materiales para la fuga de capitales de capitales privados y el vaciamiento del estado argentino. El menemismo, o primer peronismo, se encargaría de sacar al país de tal abismo mediante privatizaciones de empresas nacionales estratégica. Solución equivocada, por cierto. Pero ello no lo hace el responsable directo de la quiebra del estado argentino. Por el contrario, la convertibilidad garantizó unos años de cierto crecimiento económico con un alto costo social, eso sí.


El segundo gobierno radical se encargaría de fundir al país, concluyendo con el trabajo

realizado por el primer gobierno radical. Para sacar al país del abismo, (otra vez) un segundo peronismo se hace cargo de poder, primero bajo la conducción de Duhalde, luego del matrimonio Kirchner. Con ello vino una década de gran crecimiento económico. Un milagro pero con gran conflictividad social y política.


El tercer gobierno radical (encabezado por Macri) se encargó de poner nuevamente al país al borde del abismo.


La UCR: brazo político del colonialismo británico
Tres gobiernos radicales y tres crisis terminales. Bancarrotas, hiperinflación y despidos masivos. Pagos excesivos a los organismos internacionales. Endeudamiento. Austeridad fiscal. Ajuste para los trabajadores. Fugas de capitales. Alineamiento con la geopolítica británica. Modelo agro-exportador. Impulso a los tratados de libre mercado. Destrucción de la industria nacional. Represión de los movimientos sociales. Proscripción velada del peronismo: de la proscripción de Perón a la condena impulsada por los medios a Carlos Menem y Cristina Fernández de Kirchner. Alineación con la masonería y la internacional socialista. Funcionalidad al imperio británico ¿Por qué creer que el fin del gobierno de Cambiemos será diferente al de Alfonsín y de la Rúa? ¿O menos entreguista que los gobiernos de Yrigoyen, Alvear y Frondizi?


Cambiemos (por Inglaterra)
Pasó un poco más de un año y se repiten todos los desastres inherentes a los gobiernos radicales. Los británicos son los verdaderos jefes del grupo Clarín, la Nación y el conglomerado de medios que oculta la realidad que estamos atravesando. La UCR es sólo un instrumento. Los bancos internacionales en Argentina se encuentran también bajo el mandato de la corona inglesa. La energía y todos los recursos estratégicos que están en manos de los privados tienen participación accionaria de nuestros enemigos más nefastos. Los reclamos por la soberanía de Malvinas, el Atlántico Sur y la Antártida se están cajoneando. Lewis es el virrey de nuestras tierras. El peso se encuentra alineado a la libra esterlina. Nuevas deudas contraídas por el estado que fijan sede legal en Londres. ¿Podremos recuperar un día la soberanía de las Malvinas y de nuestra amada Argentina?




MACRI Y TRUMP. Un yin yang





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Primera parte:

Las palabras - La familia - Nacionalismo vs. Globalización - El periodismo - Internet






Macri es como Trump, sólo que al revés


Hay una creencia extendida de que EE. UU. y la Argentina atraviesan procesos políticos y sociales similares porque ambos países eligieron como presidentes a empresarios con una visión del "país-empresa" y llegan al poder con poca o nula experiencia política y un respaldo más bien frágil a nivel partidario. "El mundo se está derechizando", nos cuentan. Sin embargo, ¿por qué Macri y Trump tienen enemigos y aliados que son enemigos entre sí, si son "lo mismo"? Caímos en la trampa de las palabras.


Las palabras

Las ideas centenarias que usamos ("derecha", "izquierda", el unicornio político también llamado "centro") ya no aplican a nuestros contextos, por el contrario, confunden. Más allá de la ilusión que crearon principalmente los medios afines a Macri, Trump es casi lo opuesto de Macri. ¿No me creen? Veamos ejemplos.


Todo diccionario es un impreso político

"Populista" dicen de Trump. "Exitoso empresario", de Macri. ¿Por qué la distinción? Nadie podría negar el éxito empresarial de Trump, basta con pararse delante de cualquiera de sus 54 torres en cualquier parte del mundo para entender el éxito al que llegó. Macri, por el contrario, no tiene "un objeto" determinado de éxito. ¿El correo? Mejor no hablemos. ¿Boca? Recuerda etapas que mejor olvidar, cuando rodaban cabezas y los cables se cobraban vidas. El escándalo de Panamá Papers, algo que por estar en la agenda internacional no se pudo "hacer tapa", expuso la mentira detrás de las promesas de transparencia, honestidad, lucha contra la corrupción, en fin, todos los ejes de campaña de Macri y reveló un costado familiar, pero de negocios, no de afectos. Hablemos de eso. Vínculos.


La familia es lo primero

Trump muestra a su familia a la luz del día, conocemos a Ivanka, su hija mayor, a Marc y Donald Jr., y en su asunción hasta vimos a la menos mediática Tiffany y al más pequeño, Barron, hijo de su tercer matrimonio con Melania Trump (quien amerita una mención aparte que vamos a encarar en una segunda entrega). Ahora, ¿qué sabemos de los hijos de Macri? Además de Antonia... sabemos que hay más, pero... ¿dónde están? ¿Por qué no aparecen con él? Si fuera por protegerlos, ¿no sería más lógico proteger a la menor?


En cuanto a la empresa familiar, la oposición Macri-Trump es clara: Macri heredó empresas, Trump, esencialmente un capital que convirtió en empresas. Mientras que la fortuna de Macri se hace sobre una trama confusa y muy diversificada de rubros (al punto que se vincula con 50 sociedades en el exterior, algo que supimos sólo gracias a la investigación de Panamá Papers y no por la declaración jurada del presidente, y cuyos objetos sociales, además, difícilmente podría un ciudadano común explicar), Trump se dedica en esencia a la construcción y a la hotelería. Los hijos de Trump ocupan cargos importantes en su compañía, y su hija mayor tiene su propia marca de indumentaria consagrada y creciendo. Los hijos "ocultos" de Macri mantienen sus vidas alejadas del negocio familiar de su padre Mauricio.


Nacionalismo vs. Globalización

Además de las diferencias que se ven en sus vidas privadas, de cara al mundo, al poder vertical y a la sociedad, Macri y Trump encarnan modelos antagónicos con objetivos opuestos. En Estados Unidos el "cambio" era dejar atrás el discurso de la globalización y adoptar uno centrado en el orgullo nacional y en ser parte del pueblo (¿dije "nacional y popular"?), en la Argentina, el "cambio" era "volver al mundo" (volver al globo, léase: participar en la división de trabajo 2.0 que es la globalización), abandonar el "populismo" del modelo proteccionista y adoptar uno liberal. Nótese que en Estados Unidos, lo que nuestra división antigua llamaría "izquierda", se autoproclama liberal y es el partido demócrata, cuya candidata, Hillary Clinton, recibió el apoyo explícito de Macri, "la derecha" (¿cómo? ¿La derecha apoyó a la izquierda? No. Ellos no se equivocan jamás, el error está en verlos sólo en su eje horizontal). Contra este internacionalismo globalizador, Trump propuso "volver al país": America First significa "Estados Unidos primero". El lema del macrismo, al revés, bien podría ser "el globo primero". Me refiero al mundo.


Esto se reflejó también en las campañas: Trump visitó e interpeló al ciudadano del interior con una propuesta localista y Macri se dirigió casi de manera exclusiva al ciudadano de las grandes ciudades con una propuesta internacionalizante. Sí se puede viajar al exterior, sí se pueden comprar dólares, sí se pueden importar productos.


Los medios mienten

Es un lugar común hablar del poder de la prensa, en este caso, lo curioso fue que ocuparon roles opuestos: a Macri lo defendieron, a Trump le declararon la guerra. Por ser su candidato, Macri goza de un blindaje mediático. Trump, por su lado, enfrenta una "yihad" mediática, cruzada donde la política se discute en un marco de apreciaciones morales sobre la persona y los ideales se confunden con mandamientos.


¿Cómo operan? A partir de relatos que se construyen sobre emociones de entes difusos. ¿Cómo sienten los mercados? ¿Cuál es la percepción del consumidor? ¿Hay confianza? Las preguntas se plantean en ambos países, pero sus sujetos son otros. Veamos: en EE. UU. emergió un "pueblo" olvidado, una masa de trabajadores del interior que viven fuera de las ciudades, por eso, para validar a Trump, su único medio aliado de peso, Fox, recoge testimonios en diners (restaurantes) y da voz a trabajadores de áreas de servicios (clase media) y les pregunta si se sienten optimistas. La respuesta es sí. Hay confianza.


En la Argentina, la "confianza" que valida a Macri es del sector financiero, es Puerto Madero y sus aledaños y a nivel internacional, los epicentros de las capitales globales que desconfían de Trump. De ahí el discurso globalizador de Macri: les habla a ellos y en especial a Inglaterra. Yes we can.


La arena política: Internet

Por último, veamos algunas cuestiones del manejo general del mensaje en las redes. Trump hizo de internet su espacio personal de comunicación, su modo de eludir la cita fuera de contexto, la edición del video, el falso testimonio. Usó internet para evitar los medios. Macri, por el contrario, se arrojó a los medios en busca de un espacio seguro (si antes se hablaba de medios adictos, ahora deberíamos hablar de un poder adicto a los medios). En Estados Unidos la prensa recibe a diario críticas feroces y ataques directos por parte del gobierno. "CNN miente" fue uno de los slogans de la campaña de Trump y frente a multitudes denunció además que en los medios trabajan "las personas más corruptas" del sistema, que están "dedicados a proteger y amparar a los intereses privados, no al pueblo". ¿Alguien se imagina a Macri diciendo algo remotamente parecido?


Macri le dice a la prensa: "nosotros sí los respetamos", "nosotros sí los queremos", "ahora les damos lugar", "ya pueden hacer preguntas". Y si Mirtha reta al presidente, él baja la cabeza. Trump, si Meryl Streep lo critica, sale con un cuchillo a defenderse como mejor sabe hacer: atacando. Podría decirse que el método macrista de comunicación en las redes es mucho más tradicional de lo que parecería a primera vista, con empleados públicos dedicados a manejar la imagen presidencial en las redes. Trump twitea. Es su cadena nacional. La prensa le pide que pare. Y él vuelve a twitear.


Bien. Podremos acordar hasta aquí que Macri y Trump, lejos de parecerse, se anulan, pero no se agotan aún sus diferencias y para no extendernos de más, vamos a continuar en una segunda entrega abordando otros aspectos de la vida privada, pública y el rol internacional de los mandatarios. Hasta entonces, nos quedamos con la pregunta: ¿a quién beneficia la propaganda del parecido Macri-Trump?



EL CANDIDATO ES EL MODELO ELECTORAL:
Una breve comparación entre el sistema electoral de EE. UU. y la Argentina





Perra Laika



Propongámonos un ejercicio creativo. Imaginemos al Norte a los Estados Federales de América. Al Sur, a la República Unitaria Argentina, o, ¿por qué no? Las Provincias Unidas del Río de la Plata. Ninguna Historia está escrita, la Historia de los pueblos se hace cada día. Y lo vemos a diario, mientras asistimos a la mayor crisis política y social global que décadas de cuidadosa planificación de un tablero geopolítico no pudieron evitar. ¿Cambiamos?





El Colegio Electoral. ¿Y eso con qué se come?
Estados Unidos tiene un sistema de votación que, a diferencia del nuestro, no concede la presidencia al que más cantidad de votos obtiene (votación directa por voto popular), sino que incorpora un elemento, el Colegio Electoral, que establece una cantidad de electores (estos son los votos que cuentan) por cada Estado de acuerdo al número de habitantes que tiene el territorio, por lo cual, incluso las provincias con menor cantidad de población resultan relevantes en el conteo final para obtener la presidencia y ganar bancas de legisladores en el Congreso.


En el mapa lo que podemos observar es el resultado a nivel de los Condados y como salta a la vista, el triunfo republicano (rojo) fue contundente por sobre los demócratas (azul). No se llegan a apreciar otros colores (partido verde, por ejemplo).


¿Y en la Argentina? Veamos el mapa de las últimas elecciones. De las 24 provincias (23 provincias y una ciudad autónoma… por no decir “provincia”), hay 3 o 4 que tienen una preponderancia determinante, que son (para sorpresa de nadie) Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Mendoza. Estas provincias, por su densidad de población tienen votos “más pesados” que los de provincias menos pobladas como Formosa, Santa Cruz, Tucumán. La pregunta es… ¿por qué hay provincias de primera y de segunda a nivel electoral? ¿No dice la Constitución que somos iguales?





Al no existir un piso mínimo para las provincias con menos población, el desequilibrio que causa la centralización económica (que se traduce en una centralización poblacional que va detrás de las oportunidades que existen en los centros económicos) se hace evidente. Podemos ver en el mapa de las elecciones argentinas del 2015 (primera vuelta) que si tomáramos un criterio territorial, el candidato con mayor presencia en el país fue Scioli. Sin embargo, la densidad electoral en Buenos Aires y Córdoba, principalmente, aplicando el sistema de votación directa (voto popular) condujo el escenario de ballotage. El mapa no cambió demasiado, veámoslo por provincias:





Así, 9 provincias pesadas (en amarillo) vencieron a 15 provincias (en azul) y se produjo el triunfo de Macri. Repensemos entonces un segundo el criterio que concede la victoria: ¿y la democracia?


Voto optativo. La respuesta de siempre: “no estamos listos”
Para complicar más las cosas, hay otro factor decisivo en las elecciones en Estados Unidos que la diferencian radicalmente de las nuestras. En la Argentina, votar es un derecho y una obligación. Esto no es así en Estados Unidos. La votación allí se ejerce como un derecho exclusivamente y esto significa que se incorpora una variable más a la matemática de la especulación. ¿Se sentirá el elector motivado, implicado, necesario en la elección? La campaña no termina entonces en una cuestión formal de publicitar la estrategia de manejo de los servicios esenciales del Estado, sino que va más allá, entra a jugar el marketing con los tapones de punta. ¿Y en la Argentina no? Para tener en cuenta.


Está todo escrito (y cartografiado)
Este breve análisis busca llamar a repensar lo que nos enseñaron, aunque lo que nos enseñaron haya tenido sentido durante tanto tiempo. La falta de ocupación demográfica de nuestro país hacia el interior es notoria y jamás se ha planteado seriamente un objetivo de descentralización económica, política y cultural fuera de Buenos Aires. Las noticias que llegan al interior lo hacen desde un cruce de esquinas determinadas que se repiten: Callao, Corrientes, Santa Fe, Las Heras, esquinas ajenas a la inmensa mayoría de los que hacen que la Argentina sea ese grandioso país que habitamos.


¿Dónde estás, entonces, querida Argentina, que no te puedo encontrar?
Es hora de cuestionar hasta lo impensado, de pensar lo impensable. Si hay un país más justo posible, tiene que incluir las provincias, tiene que conceder libertades verdaderas, repartir las responsabilidades a nivel territorial y hacernos maduros y dueños de nuestras elecciones… literalmente.


Para terminar, una conclusión comparativa: los mapas electorales son el reflejo de una verdad. Mientras que en Estados Unidos, el mapa rojo refleja un resultado rojo (la victoria de los republicanos), en la Argentina, el mapa azul refleja un resultado amarillo. ¿Qué significa esto? ¿Qué podemos exigir? Es tarea de todos discutirlo, los mapas están ahí y son un planteo en sí mismos. Exijamos como pueblo la discusión que merecemos. Estamos listos. Que nadie se atreva a decir lo contrario. Estamos tan listos como lo estaban los argentinos en 1816 al abordar el inmenso desafío de ser soberanos. Es hora de ser federales, pero esta vez, en serio.





TRUMP: El Diablo perdió un round





Pedro D.




Me siento sólo y confundido a la vez
los analistas no podrán entender
ya no sé bien qué decir
ya no sé más que hacer
Todo el mundo loco y yo sin poderte ver
Pero si insisto, yo sé muy bien te conseguiré


Charly García, Cerca de la Revolución







El 9/11 ganó Donald J. Trump. Su triunfo en esta histórica elección general por la presidencia de los EE.UU. no fue fácil. Nada fácil. Ganó teniendo en contra a todas las estimaciones manejadas por las encuestas y difundidas por los medios masivos. Derrotando al sentido común. Al establishment político, mediático, económico y financiero. Pero, ¿ganó también el pueblo norteamericano?, ¿triunfó la democracia? ¿Venció la sensatez? ¿Y quiénes perdieron entonces? ¿Perdió el 11/9? ¿O sólo perdió Hillary Clinton? ¿Y Obama? ¿Y la OTAN? ¿Y la moto? ¿Y Candela?




Ver discurso subtitulado: https://www.youtube.com/watch?v=A3CNij2tapI


La sorpresa fue rotunda. Ni bien comenzaron a hacerse públicos los resultados parciales de las elecciones, las sonrisas de los periodistas de los grandes medios se fueron diluyendo progresivamente. Las personas de todos los rincones del planeta quedaron estupefactas. Congeladas contra la pantalla del televisor. Las computadoras. Las tablets. Los celulares. Nadie podía creer (salvo los que siempre creyeron). Los periodistas en estado de shock. Desesperados. Muchedumbres llorando por las calles. Seguramente no en Moscú. Tampoco en lugares que no cubrieron los medios ¿Estado de sitio? “¿Se podrá detener legalmente esta locura que tuvo lugar en las urnas?”, intentaba articular algún que otro analista desacostumbrado a los micrófonos. Europeos, mexicanos, gente de tantas nacionalidades, naciones del mundo unidas por el miedo. La propaganda había sido efectiva ¿Se estaba presenciando en vivo el ascenso de Hitler al poder? ¿Estábamos reviviendo 1933? ¿Este hombre desconocido y extravagante será quién activará el protocolo de una bomba nuclear en sólo cuatro minutos? ¿Acaso no estaba garantizada la victoria de Hillary Clinton y el establishment norteamericano y global? ¿O, por el contrario, se está propiciando el derrumbe del poder de los Medios y las grandes Corporaciones?


Nine eleven /eleven nine

Lo que se veía en las pantallas no era un avión haciendo colapsar a las Torres Gemelas. Ni era la Bolsa de Valores que se desplomaba en medio de gritos y titulares escandalosos. Tampoco se trataba de un muro que caía para anunciar el desplome simultáneo de la ideología marxista. Fue algo inaudito. Una explosión invisible. Una implosión. No hubo miles de muertos. Ni millones. Pero esta bomba estalló en la cara del Sistema. Del Nuevo Orden Mundial. En el núcleo mismo de su poder. En contradicción sustancial con su ideología liberal. El Imperio Global crujía ante los ojos de sus propios estrategas. La sede del Megaestado financiero-militar-propagandístico se tambaleaba. EE.UU había sido tomada por asalto por unos “deplorables”. Unos pichones de nazis en el poder. Homofóbicos. Racistas. Sexistas. Motociclistas. ¿Cambiará pronto de capital este Imperio Global? ¿Seguirán crujiendo sus débiles cimientos?


The Apprentice

Nadie podía explicar lo que casi nadie quiso siquiera imaginar. Nadie del establishment. El antisistema encarnado en un millonario blanco. Apoyado por un ejército norteamericano disidente. Las clases trabajadoras. Parte del FBI. Los desocupados. Los desahuciados. Las familias. El pueblo simple de los Estados Unidos de América. ¡También acompañado por las mujeres, los latinos y los afroamericanos! Todos hartos de la pesadilla americana. De las guerras en Medio Oriente. Hartos de la corrupción. De que gobierne Wall Street. Del gobierno de Soros. Los illuminatis, la masonería y el sionismo. De la crisis económica sin fin. De que los insulten incesantemente. Hartos de la mentira de los números económicos ¿4,9% de desempleo? Are you kidding me?


Ni yanquis, ni marxistas. Trumpistas

¿Quién iba a creer que el tan denostado “populismo” iba a tener su versión “made in America”? Sin disimulos. Sin tapujos. Nacional y popular. A pura “demagogia”. Lenguaje llano y directo. Sentido común. Filosofía a los martillazos. Pensamiento anti-intelectual. Némesis americana. Venganza profunda de los pueblos. De los que trabajan en silencio. De los que parecen invisibles. De los que fueron invisibles por tanto tiempo. La voz de América.
El sentimiento (norte)americano se plasmó en las urnas, apoyando al que es odiado por todos. Por todos los que no son pueblo. Al Donald. Al que ahora no es todavía un innombrable. Pero lo será pronto. Un tirano. Sin resquemor siquiera de la carga histórica de estar de ese lado. Sin temor a repetir las vapuleadas consignas de los derrotados. De continuar sus luchas. De profundizar en sus conceptos. Ni de apropiarse hasta de sus epítetos más emblemáticos. The movement. Los deplorables. América para los americanos. No al capitalismo financiero. No al ALCA. ¿O era al TTP? CNN lies. ¿O era Clarín miente? Un eco del discurso sobre el “capitalismo foráneo” de Evita (aunque Madonna ya no estaría en el balcón de Plaza de Mayo, sino Ivanka). No llores por mí, Broadway. Ahora tendrán que hacer otra versión de Evita. O un Titanic 2.
El pueblo profundo de Norteamérica está de fiesta. Los pueblos del mundo saludan alegres al pueblo norteamericano. Como en 1776. Con las banderas norteamericanas en las calles anunciando la caída del neoliberalismo. Un tropezón, quizás. Un trumpezón. Con muro incluido, es cierto. Pero no más globalización. Desde ahora habrá un líder carismático en la Casa Blanca. No más burócratas de los bancos. Habrá un líder moral. No más funcionarios desalmados de las multinacionales ¿Por qué no entusiasmarse? ¿Hay que ver morir a Trump de un balazo en la cabeza para recién creerle? Al menos hoy el “nacionalismo” dejó de ser una mala palabra. Y ese regalo de Trump a la democracia mundial no es nada despreciable.


La tortuga que se escapó, se fue, volvió y nadie vio venir

A la cúpula del Imperio Global, ¿qué le impidió ver con claridad el surgimiento del “populismo” en su propia casa? ¿Qué los hizo confiarse de poder frenar el fenómeno Trump? Seguramente habrá sido una mezcla de arrogancia y autosuficiencia. También la ignorancia que tiene la elite sobre su propio pueblo. Ignorancia que les impidió ver la doble naturaleza de EE.UU. La doble faceta de su cultura. Porque EE.UU. también es América. Superficial pero profunda. Exterior en sus formas pero interior en sus anhelos espirituales. Moderna pero tradicional. Tecnológica pero también artesanal. Ante todo libre y profundamente religiosa. La elite solo visualizó lo exterior: una sociedad atrapada en un sistema aparentemente inamovible que regula su estructura económica, política y comunicacional. No vieron lo que había adentro. Que ese sistema no rige las creencias profundas del pueblo norteamericano. Porque es un sistema inflexible. Predecible. Manipulable. Pero débil. Porque el interior del pueblo norteamericano es secreto y silencioso como un volcán dormido. Pero potente. Místico. Religioso. Nacionalista. Bien arraigado a la tierra. Es el EE.UU. de Walt Whitman. El EE.UU. de los Padres Fundadores. De William Penn. De Frank Zappa. De Daniel Johnston. Etcétera.


Rojo

El mapa de EE.UU se encontraba cubierto por una ola roja. Un tsunami. Apenas un poco de azul en algunos estados de la costa este. Azul también en la costa oeste. Azul en la casa de los Clintons. De los Obamas. De los Soros. Azul en la sede de CNN. Rojo en Florida. Rojo en Ohio. En Carolina del Norte. En Wisconsin. En el cordón industrial. La sorpresa latente en las caras de los periodistas cuando gracias a su última tecnología podían hacer zoom en las zonas azules. ¡Debajo del azul encontraban un color rojo profundo que no se detenía! ¡Una ola gigante! Rojo y más rojo en los pueblos norteamericanos. No era sangre. Era la sangre de los medios. La ira de los pueblos. El azul era sólo el color de los centros urbanos, donde la televisión no se cuestiona ni apaga. Un poco de azul también cerca de Canadá. Error, era un lago. El lago Michigan. Duro golpe para el establishment. La legalización de la marihuana ganó más estados que Hillary Clinton. La Norteamérica profunda se había sublevado.


Hollywood

La rutina de las elecciones democráticas norteamericanas nos había acostumbrado a un final feliz como el de las películas de Hollywood. Un final para el olvido, artificial, superficial, estúpido y falto de contenido. Donde toda la trama y su resolución no tienen importancia en absoluto: nada puede cambiar. Nada cambia. Todo vuelve a ser como fue siempre. Hollywood nos enseñó que aunque nos invadan zombies, aliens, comunistas, robots o terroristas, nada puede cambiar. Todo vuelve a la normalidad. La voluntad por la Paz y el Orden se encargarán de que nada cambie. Esto es así porque Hollywood es la industria cultural del Orden. De la negación del Cambio. De la negación de la Historia. Pero esta vez algo cambió y el final de Hollywood se comienza a vislumbrar cercano. Sus artistas así lo intuyeron. Vieron cómo sus privilegios se encontraban amenazados y salieron a militar ¿Será necesario Hollywood cuando el cambio se haga realidad? ¿Será necesaria la propaganda de que todo es igual y siempre lo mismo? Muchas preguntas. Piña en la cara a Robert De Niro.


El voto “ista”

La primera explicación fue preparada de antemano por los medios. El escenario de la derrota bochornosa de Hillary Clinton ya disponía de una reacción inmediata coordinada. Estrategia comunicacional. Dijeron que fue el racismo. El machismo. La homofobia. El supremacismo blanco. El odio al otro. Los demócratas se sepultaron en el silencio. Los medios salieron solos a dar la batalla. Su guion era simple: el voto latino, el voto afroamericano y el voto de las mujeres no acompañaron a Hillary Clinton. La idea también fue muy simple: insistir con el estigma de Trump. Muchos intelectuales siguieron la misma tendencia. Fue despreciable verlos desfilar por los medios para repetir el estigma. Seguramente la paga debe ser buena. Porque también pagaron a los que salieron a protestar por la victoria de Trump. Algunos no fueron pagados, seguramente. Pero es difícil dar crédito a una protesta contra un gobierno que todavía no asumió. Detalle aparte, dividir al electorado en razas como hicieron los medios… ¿no es precisamente racista?


Quiénes perdieron

Perdieron los malos. Perdió Soros. Perdió el aparato propagandístico más poderoso del mundo (quizás del Universo). Perdió la mentira. Perdió el aborto. Perdió la guerra contra Rusia. Perdió la política exterior belicista. Perdieron los banqueros. Perdió Wall Street. Perdió el New York Times. Perdió Obama. Perdió el Obamacare. Perdió Bill Clinton. Bush. Toda la burocracia política que destruyó el mundo durante 30 años. Perdió el genocidio en Medio Oriente. Perdió CNN. Perdió Hollywood. Perdieron las ONGs. Perdieron los atlantistas. Perdió la OTAN. Perdió la Unión Europea. Perdió ISIS. Perdió el sionismo. Perdieron los masones. Perdieron los que explotan a sus propios pueblos. Perdieron los privatizadores del poder. Perdió Hillary Clinton. Perdió el Imperio Global. El Diablo perdió un round.


Donald J. Trump: el famoso desconocido

Pocos hicieron el intento de desentrañar quién es Donald J. Trump. La popularidad del multimillonario opaca el hecho de que sea realmente conocido. Quizás sea más conocido en el escenario norteamericano por su reality show y su constante aparición pública en los medios. Pero muy desconocido en sus fueros íntimos. En su carrera como empresario. En sus ideas políticas. En su visión del mundo. Su pensamiento está muy bien plasmado en los discursos que desarrolló en sus rallies. Explicarlo en pocas líneas sería un error. Mejor sería leer su libro “Crippled America: How to Make America Great Again” o, en todo caso, buscar en YouTube el canal de InfoWars y no perderse la entrevista que le realizaron. InfoWars es un medio afín al pensamiento de Donald J. Trump.


¿Por qué votaron por Trump?

Votaron a Trump por el pesimismo. Pero también por la esperanza. Volver al pasado glorioso de EE.UU. Por salir del infierno. Por los principios fundamentales que garantiza el trabajo digno. Para castigar a quienes firmaron los tratados de libre comercio que cerraron fábricas. Votaron por la vida y en contra del aborto. Votaron en contra de la mentira del establishment y los medios. Para castigar a quienes traicionaron a EE.UU. y la entregaron a los caprichos e intereses de gobiernos extranjeros. Para reconstruir el tipo de vida americano. Para protegerse de las oleadas migratorias sin control. Votaron por la Soberanía política. Votaron en contra del crimen y el narcotráfico. A favor de la Segunda Enmienda. Votaron por la paz y en contra de una guerra nuclear contra Rusia. Votaron por frenar al Estado Islámico. Votaron por numerosas razones nobles que no se enumeran aquí. También por odios y miedos. Pero las causas del voto fueron múltiples y no se expresa tal multiplicidad en los análisis efectuados por los medios. Omiten tales causas de manera maliciosa. Y muerden su propio veneno.


El mundo que viene

Se viene un mundo en donde el nacionalismo vuelve a la escena. Donde los pueblos puedan expresarse abiertamente sobre su destino, aun cuando los medios masivos intenten digitarles su propia agenda. Se viene un mundo complejo. De movimientos tectónicos en el plano geopolítico. Reconfiguraciones de alianzas. Rupturas. Una renovada agenda global. Confrontaciones entre el globalismo y el nacionalismo. Pérdida de crédito de las instituciones internacionales. ¿Fin de los protocolos globales del comercio y el cambio climático? ¿Crisis en la ONU y en la OTAN? Tensiones políticas, económicas, comerciales entre China y EE.UU. ¿También a escala militar? Nerviosismo en Irán. Rediseño del mapa en Medio Oriente. Rediseño del mapa de la Unión Europea. Rediseño de dirección política de América Latina. Tensiones en Asia.
Se viene un mundo en donde el pueblo vuelve a estar en el centro de la escena. Ya no se imponen los medios ni los candidatos del establishment. Quizás también hay tiempo para el salto al vacío. El error que produce la fiebre de los acontecimientos novedosos. Nuevas formas políticas. Viejos autoritarismos. El pueblo en las calles. ¿Revoluciones? ¿Fragmentación de los países? ¿Fragmentación de las sociedades? Difícil tener respuestas ante tantas incertidumbres. Lo cierto es que el mundo que hoy conocemos ya no volverá a ser el mismo. Trump ha puesto al mundo de cabezas.


Argentina

Pocos países en el mundo fueron tan partícipes de la derrota que sufrió Hillary Clinton como lo fue el gobierno argentino. Un presidente llamando “primer caballero” a Bill Clinton y exponiendo públicamente su preferencia por Hillary. La misma preferencia en boca de la ministra de Relaciones Exteriores, quien aún con el resultado puesto no pudo disimular su pleitesía a Hillary. Ni que decir Prat Gay, quien osó en Nueva York comparar a Trump con el populismo latinoamericano. Más disimulado pero igual de ingenuo el embajador argentino en EE.UU. En realidad, ex embajador Lousteau. Su cabeza rodó por no haber sabido analizar apropiadamente el fenómeno político que arrasó en las urnas. Ahora le tocará probar suerte en Capital Federal. Política con minúscula.
La victoria de Trump nos recuerda a la caída de Fernando VII de España en manos de Napoleón Bonaparte. Mauricio Macri se encuentra en igual situación que el Virrey Cisneros. ¿A quién responde ahora Bullrich? ¿Y Laura Alonso? ¿A quién reportará Carrió sus observaciones del escenario argentino? ¿Se filtrarán los entramados relacionados a Nisman? La filtración de emails de Hillary está a la orden del día. Podrían llegar a otras oficinas de la gestión Obama ¿Podrán dormir tranquilos los funcionarios del PRO?, ¿el embajador Mamet seguirá siendo tan visitado? Macri debe recordar muy bien lo que pasó con Trump en privado durante las tan afamadas negociaciones en Manhattan. Antes no pudo con Donald. Tampoco Franco. Ahora, menos que menos. ¿Convocará Magnetto a un Cabildo abierto? Massa, por las dudas, ya se está probando la escarapela.


El Diablo

Quien escribe estas líneas reconoce haber soñado con esta victoria de Donald J Trump. En el sueño pude sentir la misma alegría que siento ahora. La tan temida guerra nuclear con Rusia fue evitada por las urnas. La locura del establishment norteamericano que parecía incorregible fue detenida. Pero los sueños no siempre son como los deseamos. Hay también mucha gente triste y decepcionada. Mucha gente enojada y fuera de sí. La discordia se está adueñando de las conciencias y las sociedades. El Mal no descansa ni duerme. El Diablo perdió un round, pero la batalla continúa.



Recorte de obra pública con olor a revancha





Sebastián Premici



El proyecto del Presupuesto 2017 ofrece un fuerte recorte de la obra pública en la provincia de Santa Cruz, cuando otras jurisdicciones gobernadas por integrantes de la Alianza Cambiemos recibirán un abultado incremento de las inversiones del Estado en comparación con lo proyectado en 2016 (último presupuesto del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner). Este cronista analizó las planillas correspondientes al Anexo Estadístico y Ubicación Geográfica del proyecto de Presupuesto 2017, y los números difundidos por el propio Gobierno no dejan margen a la duda: Santa Cruz queda muy relegada en la distribución de recursos.





Si bien el presupuesto es una estimación de las inversiones que se realizarán el próximo año, e incluso las partidas asignadas podrían modificarse en el debate parlamentario, la asignación de recursos por ubicación geográfica marca la intencionalidad política de la Alianza Cambiemos de relegar a Santa Cruz de la obra pública, al menos en la comparación con la asignación de recursos estipulada el año pasado.


La comparación realizada recae sobre la provincia de Buenos Aires, Jujuy, Mendoza y Santa Cruz. Los rubros analizados son el Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, y el Ministerio de Interior y Transporte para el 2016, mientras que para los recursos asignados para 2017 fueron analizados el Ministerio de Interior, Obra Pública y Vivienda, el Ministerio de Energía y Minería y el Ministerio de Transporte.


La elección de las provincias de Buenos Aires, Mendoza y Jujuy para realizar el análisis comparativo con Santa Cruz no fue azarosa. La jurisdicción gobernada por María Eugenia Vida, Gerardo Morales y Alfredo Cornejo, son las que más recursos discrecionales recibieron durante el primer semestre de este año. De un total de 24.131 millones de pesos por los conceptos de adelanto de coparticipación, ATN y algunos adelantos de obra pública, el 40 por ciento fue para estas tres provincias.


Presupuestos
El gobierno nacional, a través del Ministerio del Interior, Obra Pública y Vivienda, prevé invertir 246,7 millones de pesos en Santa Cruz, durante todo 2017. Las inversiones en infraestructura vinculada a cloacas será mínima: 994.000 pesos. Las acciones de Vivienda y Desarrollo Urbano tendrán una partida de 181,4 millones de pesos. El otro rubro que se llevará un mayor porcentaje de este ministerio son los controles migratorios (44 millones de pesos).
El Ministerio de Transporte sólo destinará en la provincia 101 millones de pesos, de los cuales 79,8 millones de pesos corresponderán a obras de vialidad. Por su parte, el Ministerio de Energía y Minería tiene planificado destinar 119,1 millones de pesos. La cartera que conduce Juan José Aranguren incorporó bajo su órbita la construcción de las represas hidroeléctricas Jorge Cepernic y Néstor Kirchner. No hay partida específica para ambos emprendimientos. La construcción de YCRT solamente tiene un presupuesto de 6,5 millones de pesos.


En total, por los rubros de inversión comprendidos en los tres ministerios la provincia recibiría 466,8 millones de pesos. En las inversiones presupuestadas para 2016 y aprobadas por ley, el Estado había estimado destinar a Santa Cruz en concepto de obras de vialidad, obra pública, energía, vivienda la suma de 3920,8 millones de pesos. El recorte del presupuesto para 2017 es del 88 por ciento en comparación con las inversiones planificadas para este año.


El actual contexto recesivo podría ser un factor contemplado por las autoridades del Ministerio de Hacienda, que conduce Alfonso Prat Gay, para tamaña reducción de las inversiones públicas en la provincia. Si esto fuera determinante en un ciento por ciento, el resto de las jurisdicciones debería pasar por una misma situación. Sin embargo, ocurre todo lo contrario.


La provincia de Buenos Aires tiene un presupuesto para obras públicas, viviendas, vialidad de 35.355,7 millones de pesos. Esto se discrimina de la siguiente manera: el Ministerio de Interior, Obra Pública y Vivienda destinará a la provincia de Buenos Aires la suma de 10.060,8 millones de pesos; el Ministerio de Transporte, otros 14.897,9 millones de pesos, y la cartera de Energía aportará 10.397 millones de pesos. En el Presupuesto 2016 las inversiones proyectadas para esta jurisdicción, por los mismos rubros, habían sido de 20.112 millones de pesos. Es decir que la jurisdicción gobernada por la macrista María Eugenia Vidal recibirá un incremento presupuestario para obras del 75 por ciento.


Es decir que el contexto de crisis económica actual, sumado al discurso de la necesidad de recortar el gasto público no se ajusta a lo proyectado para el distrito más habitado de la Argentina. Los números del Presupuesto 2017 hay que analizarlos bajo el prisma de las elecciones de medio término.


Otro caso es Jujuy, que no sólo ya recibió seis decretos de asistencia financiera sino que tendrá un abultado incremento de las inversiones del Estado. Según se desprende del Anexo Estadístico y Geográfico analizado por este cronista, la provincia del gobernador “General” Morales recibirá 1454,9 millones de pesos del Ministerio de Interior, Obra Pública y Vivienda, otros 2451,6 millones de pesos de la cartera de Transporte, mientras que desde Energía se prevé desembolsar 126,6 millones de pesos. En total, por los rubros analizados, serán 4033 millones de pesos, cuando el estimado para este año había sido de 2499 millones de pesos. Es decir que la suba de lo proyectado para Jujuy –provincia que todavía mantiene como presa política a Milagros Sala- es del 61 por ciento.


Y Mendoza, provincia gobernada por el radical Alfredo Cornejo, recibirá este año 1267,7 millones de pesos para realizar obra pública y viviendas, otros 1458,8 millones de pesos en obras vinculadas al área de Transporte, y 190,1 millones de pesos que saldrán del Ministerio de Energía. En total serán 2917 millones de pesos, un incremento del 25 por ciento.
El tire y afloje entre el Gobierno nacional y Santa Cruz es una constante desde el pasado 10 de diciembre de 2015. La provincia reclama fondos para gastos corrientes y de capital, que de llegar, lo hacen con cuenta gotas. La marcada disminución de la pauta de inversiones presupuestada en el proyecto que ingresó hace dos semanas al Congreso de la Nación no ofrece un mejor escenario para 2017.


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Operación propaganda: los Papeles de Panamá





Fernando Sánchez Cuadros



¿Se necesita, por ventura, un fraude periodístico para denunciar fraudes financieros ampliamente documentados, denunciados, pendientes de regulación que ha sido escamoteada principalmente por los gobiernos de los países que curiosamente no aparecen en las listas, a pesar de su peso y participación determinante en el sistema financiero realmente existente?






El momento de indagar acerca de las intenciones de la revelación ha pasado. Parece que está claro que tanto las fuentes de financiamiento como los antecedentes de la firma Mossack-Fonseca, propietaria de los papeles divulgados, ponen en evidencia una maniobra de la CIA con fines estrictamente geopolíticos. “El gabinete Mossack-Fonseca fue creado por la CIA, en 1986, para crear a través de ella las empresas offshore que garantizarían el anonimato y las transferencias de dinero en el marco de la operación estadounidense Irán-Contras. La CIA recurrió entonces a los servicios de Jürgen Mossack, hijo del SS Erhard Mossack, reclutado por el Gladio para luchar contra la Unión Soviética al término de la Segunda Guerra Mundial.” […] “La firma Mossack-Fonseca no se originó en 1977 como registran sus archivos, sino en 1986, en Islas Vírgenes (Br.). En 1977 solo existía la Jürgen Mossack Law Firm (Firma de Abogados Jürgen Mossack).” [i] […] El New York Times reveló el 8 de abril de 2016 que “En 1986, mientras el país aún estaba bajo el yugo del general Manuel Noriega, estos hombres (Ramón Fonseca y Jürgen Mossack) fusionaron sus pequeños despachos de abogados y así crearon lo que se convertiría en el centro de las operaciones bancarias sigilosas para la élite, un paraíso fiscal.” [ii]


Cabe anotar que los documentos no fueron filtrados sino hackeados, es decir se trató de un robo de información para usarse con fines aviesos, para desacreditar a personas y gobiernos, tender una cortina de humo sobre otros y, lo más importante, desviar la atención de lo que es cuestionable de los paraísos fiscales: la creación de empresas fantasma para llevar a cabo operaciones ilegales como el blanqueo de dinero, la evasión fiscal u operaciones dirigidas contra otras empresas, el arbitraje fraudulento, la compra de armas o el trasiego de dinero del narcotráfico, blindándolas de las regulaciones y la supervisión de las autoridades fiscales y financieras.[iii]


Por otra parte, el Center for Public Integrity, uno de los organismos que coordinó la investigación llevada a cabo por el International Consortium of Investigative Journalists (ICIJ), es financiado por la Fundación Ford, el Carneghie Endowment, la Open Society (de George Soros, el especulador filantrópico) y la Fundación Rockefeller.[iv] Las dudas sobre sus intenciones se deben a que en la coordinada revelación periodística se puso el énfasis en algunos de los 143 políticos y sus allegados, a pesar de que hay más de 200,000 empresas y personas involucradas, entre las que destacan algunas de las grandes empresas que utilizan profusamente los paraísos fiscales para evadir impuestos, entre otras “buenas prácticas” de sus “gobiernos corporativos”. [v] Y sin ahondar en el hecho de que los verdaderos operadores del negocio de la opacidad son algunos grandes bancos que hegemonizan el sistema financiero realmente existente, que pudo constituir su arquitectura bajo el manto protector de las desregulaciones y la apertura de los mercados de capitales.


Debería de llamar la atención, al menos, que habiendo 12 gobernantes y ex gobernantes, entre los que no aparece Vladimir Putin, el lanzamiento se haya centrado en su figura con base en la suspicacia que supone la presencia de personajes muy cercanos a su persona, pero que no se especule en absoluto con el hecho de que la gran mayoría de los demás son aliados de Estados Unidos. La presencia del rey de Arabia Saudita no inquieta tanto como la posibilidad de que Putin estuviera al tanto de las operaciones de sus amigos en paraísos fiscales, ni siquiera por el hecho de que Arabia Saudita se ha convertido, junto con Turquía, en uno de los principales soportes de la banda terrorista ISIS/Daesh. Parecería que es más urgente opacar los triunfos militares del ejército sirio apoyado por las fuerzas armadas rusas en un momento en el que la guerra en Siria habría dado un giro estratégico.

A todas luces, se trata de un operativo con objetivos geopolíticos que nada tienen que ver con el periodismo independiente de investigación ni con la búsqueda de la verdad. Sin duda que entre los periodistas y los medios que han participado de las pesquisas los hay honestos y éticos, pero las "fundaciones" que han puesto el dinero para llevar a cabo el proyecto, que se supone tomó un año de investigación, son de muy escasa credibilidad y están muy comprometidas con la política exterior y las estratagemas del gobierno de Estados Unidos.

Llama la atención que se golpee al primer ministro británico David Cameron, el aliado más importante de Estados Unidos -al menos, mientras no se anuncie lo contrario- probablemente porque ha deslizado cuestionamientos severos contra los paraísos fiscales y prepara reformas en la regulación que no gustan a la oligarquía financiera global, además de que cometió la herejía de hacer ingresar a Inglaterra como socia fundadora del Banco Asiático de Inversión e Infraestructura (BAII) creado por China como alternativa a los organismos llamados multilaterales de Bretton Woods (los desacreditados y ampliamente repudiados FMI y Banco Mundial). Lo están castigando. El debilitamiento de la imagen de Cameron será usado por los partidarios del llamado “Brexit” y, muy probablemente, pesará en el ánimo de los votantes cuando enfrenten el referéndum sobre la continuidad en la UE. Mantener el euro bajo presión es condición para la sobrevivencia de la hegemonía del dólar.

Todo indica que Washington abre un nuevo frente en la guerra multidimensional en curso sumando a las fallidas guerras contra las drogas, el terrorismo y el "populismo" -además de las guerras religiosas, por los recursos, cibernética, mediática, demográfica, financiera, geoeconómica entre otras- la "guerra contra la corrupción", para lo cual es preciso construir una cartografía de la corrupción. Cabe preguntarse, sin embargo, con qué autoridad moral podría encabezar esta nueva cruzada el gran valedor de la corrupción financiera del 1% más rico, una cofradía de especuladores y evasores fiscales que regentan un voraz régimen de cabildeo que se refuerza con la puerta giratoria y el mito del "demasiado grande para quebrar", que han servido de base para el empoderamiento de las oligarquías financieras y las plutocracias, al tiempo que en la misma proporción han debilitado a las democracias cooptando sus instituciones jurídicas, políticas y hasta a los medios de comunicación. Nada de esto tendría porqué resultar sorprendente puesto que se trata de un Estado que invade y destruye naciones, echa mano de dictadores, genocidas y terroristas, además de haber detonado las dos únicas bombas atómicas dirigidas contra otro pueblo. En el clímax del cinismo, sin embargo, se ha arrogado el liderazgo de la guerra contra el terror.

Digámoslo claramente, Estados Unidos pone todo su poder al servicio de la protección de los paraísos fiscales porque son un componente fundamental de un sistema financiero que depende de la especulación y que, a su vez, es requisito para la hegemonía del dólar. No es casual que entre sus más recientes víctimas, brutalmente asesinadas, figuraran Hussein y Gadafi, quienes junto a Ahmadinejad, intentaron cotizar el petróleo en una divisa distinta del dólar, poniendo al borde del colapso al sistema del petrodólar[vi], sin el cual la divisa verde perdería todo su poderío, especialmente si se considera que ya no tiene vínculo alguno con el declinante predominio de la economía estadounidense a escala mundial.

Estados Unidos había estado muy preocupado de que Siria no tuviera acceso a las transacciones con energéticos, para lo cual entre otras cosas impuso las sanciones económicas. Sin embargo, Rusia apoyó a Siria con pertrechos y financiamiento. De manera que el ataque contra Putin es, en realidad, una intentona de desacreditar la política exterior rusa, que no necesitó más de cinco meses para dejar en ridículo cinco años de horror y destrucción, además de la simulación de una guerra contra el terror. Estados Unidos arrastró a los líderes de la UE a un paroxismo putinofóbico que ha costado más a Europa que a Rusia, del que algunos gobiernos comenzaban a despertar. En la misma tesitura, no es casual que entre los corruptos pescados in fraganti hubiera también líderes chinos.

Aun cuando China, Rusia e Irán son los únicos países cuyos bancos no están bajo control o influencia de la feroz mafia de los Rothschild, no todo se relaciona solo con estos países. El desarrollo de las primarias estadounidenses podría estar comenzando a prefigurar una situación contraria a los intereses de la plutocracia, y es preciso llevar la atención del público hacia territorios habitados por monstruos que, previamente, fueron fijados como temibles y despreciables en el imaginario de la opinión pública.

Adicionalmente, no hay que perder de vista que varios analistas prevén el estallido de una crisis financiera, producto del fracaso del enfoque adoptado para encarar la crisis; lo que en realidad es un decir, porque se ha tratado de convertirla en una "oportunidad" para el mismo segmento que la provocó. El despacho Mossack-Fonceca, después de todo, no cuestiona los fundamentos del sistema financiero realmente existente, y la presencia de artistas y deportistas además de políticos entre sus clientes permite que el "escándalo" se difunda a través de una amplia gama de medios, por lo que califica como un apropiado chivo expiatorio para una campaña de propaganda que tempranamente está resultando bastante burda, aun cuando pudiera ser eficaz por un rato.


Por último, el operativo permite plantar en la opinión pública la existencia de un medio alternativo a Wikileaks o Snowden que tanto daño han causado a la credibilidad de los medios de desinformación masiva, y ha denunciado la corrupción intrínseca y estructural del sistema de dominación del capital.


Lo relevante ahora es lo que se podría hacer con esa información independientemente de que los grandes medios corporativos hubieran perdido interés por lo que fue una noticia que mereció primeras planas coordinadas en varios continentes. La cantidad de documentos revelados hasta el momento solo muestra la punta del iceberg de un gigantesco sistema de evasión fiscal y blanqueo de dinero que deberían ser investigados a profundidad bajo la premisa de que forman parte determinante de la crisis fiscal que agobia casi a todos los gobiernos del planeta.

De acuerdo con un estudio reciente de Oxfam “La brecha entre ricos y pobres está alcanzando nuevas cotas. Recientemente, Credit Suisse ha revelado que el 1% más rico de la población mundial acumula más riqueza que el 99% restante. Se ha llegado a esta situación un año antes de lo que Oxfam predijo antes del Foro Económico Mundial de Davos en 2015 en un informe con gran repercusión. Al mismo tiempo, la riqueza en manos de la mitad más pobre de la humanidad se ha reducido en un billón de dólares a lo largo de los últimos cinco años. Esta es solo la última evidencia de que actualmente la desigualdad en el mundo ha alcanzado unos niveles sin precedentes en poco más de un siglo.” [vii] Según la investigación:

• En 2015, solo 62 personas poseían la misma riqueza que 3,600 millones, en 2010, eran 388 personas.

• La riqueza de estas 62 personas se ha incrementado en un 45% en apenas cinco años.

• Mientras tanto, la riqueza en manos de la mitad más pobre de la población se redujo en 38%.

• En lo que va del siglo, la mitad más pobre de la población mundial sólo ha recibido el 1% del incremento total de la riqueza mundial, mientras que el 50% de esa “nueva riqueza” ha ido a parar a los bolsillos del 1% más rico.

• Los paraísos fiscales esconden 7.6 billones de dólares de fortunas individuales.


Por su parte, Peter Phillips y Kimberly Soeiro[viii] muestran el engranaje de relaciones que se genera entre “las corporaciones top interconectadas con la clase corporativa transnacional, dando por resultado una red altamente concentrada y poderosa de individuos que comparten el interés común de preservar su dominación de elite” […] “compañías altamente conectadas al interior de los directorios ejercen influencia sobre algunos de los más poderosos grupos u organismos que fijan políticas en el mundo, como el Consejo Británico-Americano de Negocios, Consejo de Negocios EEUU-Japón, Business Roundtable, Business Council y Kissinger Institute. Influyen unos diez billones de dólares en recursos monetarios y controlan la vida laboral de muchos cientos de miles de personas. Considerando todo, son una elite de poder por sí mismos, actuando en un mundo de redes de elites de poder, de hecho se comportan como clase dirigente del mundo capitalista”. Además, “esta elite global del 1% domina y controla las empresas de relaciones públicas y los medios corporativos globales, que protegen sus intereses sirviendo a la súper-clase como su máquina de propaganda. Los medios corporativos proporcionan entretenimiento para las masas y tuercen las realidades de la desigualdad”.


Un estudio realizados en la Escuela Politécnica de Zúrich sobre la relación entre los propietarios de las mayores empresas del mundo mostró que “737 accionistas, el 0.123% de todos los accionistas, controlan el 80% del valor de las más de 43,000 compañías multinacionales. Y, además, 146 de estos accionistas, el 0.024% del número total de accionistas, controlan el 40% del valor total de estas empresas. Es decir, existe una alta concentración del control. Y, lo que es quizás todavía más importante, esos accionistas están extremadamente conectados entre ellos”.[ix]


La estructura de la economía mundial permite que los más ricos absorban el crecimiento de los ingresos y de la riqueza mundial acrecentando la desigualdad, al tiempo que la desigualdad es la condición necesaria para que el ingreso se concentre. Sin embargo, la falla más grave de esta dinámica radica en el hecho de que la desigualdad “debilita el crecimiento y la cohesión social”. El lento crecimiento de la economía desalienta la inversión productiva, que a su vez es el factor que subyace al predominio de las finanzas en la creación de riqueza. Si decodificamos el argumento de la economía mainstream consistente en que el capital no encuentra incentivos adecuados para ser invertido, nos encontramos con que la demanda agregada se ha contraído a causa del colapso de los ingresos de los consumidores, la falta de inversiones y el recorte del gasto público asociado al dogma de la disciplina fiscal, y que en la base de este proceso de deterioro se encuentra una caída de la tasa de ganancia del capital que antecede por mucho a la fase actual de la crisis. El lento crecimiento data de la década de los años setenta, cuando se abandonaron las regulaciones sobre los flujos de capital en respuesta a la necesidad de la economía estadounidense de financiar sus déficits resultantes, a su vez, de la pérdida de competitividad de su industria y de una intensificación de la competencia mundial entre las potencias capitalistas. La respuesta de la ortodoxia monetarista fue golpear los salarios para tratar de preservar las ganancias, pero con ello contrajeron el dinamismo de la economía; la intensificación subsecuente de la innovación tecnológica para mejorar la competitividad profundizó la debilidad salarial. El círculo vicioso había quedado establecido. El capital trató de abrirse paso en nuevos mercados imponiendo la liberalización, la desregulación y la privatización de las economías más atrasadas; tras la caída del Muro de Berlín consiguieron incluso atraerse los mercados de las economías del llamado socialismo real, incluido el gigantesco, pero poco dinámico entonces, mercado chino. De esa forma en los años noventa, el capitalismo recuperó cierto dinamismo y parecía que efectivamente se había arribado a la era del dominio liberal absoluto y eterno anunciado por Francis Fukuyama. En este contexto, el dominio financiero era absoluto y se impuso una cultura empresarial que creía en la infinitud de las ganancias con base en prácticas especulativas. Tras haber transitado por una seguidilla de crisis financieras y escándalos corporativos desde mediados de los años noventa se desembocó en la crisis de 2007. Sin embargo, la crisis financiera no modificó el desempeño ni las expectativas del capital; por el contrario, tornó más agresiva su voracidad por concentrar los ingresos y la riqueza, y condujo a lo que se ha dado en llamar en el propio mainstream un estancamiento secular. Este es el escenario de las investigaciones citadas.


Lo que corresponde, por lo tanto es modificar drásticamente la lógica del desempeño y la gestión de la economía mundial, poniendo en el centro de los objetivos de las políticas económicas el combate a la desigualdad y la opacidad que supone la existencia misma de los paraísos fiscales. “Los paraísos fiscales tienen un rol central en el universo de las finanzas sucias, esto es de los capitales originados en actividades ilícitas y criminales. Mafias y políticos corruptos son clientes asiduos de esos territorios. Según el FMI, el blanqueamiento de dinero representa entre el 2 y 5% del PIB mundial y la mitad de los flujos de capitales internacionales; circulan o residen en esos Estados, entre 600 mil millones y 1 trillón y 500 mil millones de dólares sucios.”[x]

La “revelación de los “papeles de Panamá” es un intento por desviar la atención de la denuncia que suponen estos estudios, que ponen en severo riesgo la legitimidad del establishment. El operativo del ICIJ parece más bien un aparato offshore del Departamento del Tesoro estadounidense y de sus tradicionales actividades de espionaje y sanciones comerciales contra países a los que no les han podido torcer el brazo.


Los "papeles de Panamá" son, en síntesis, un recurso en la guerra geopolítica. Se trata de un repulsivo ultraje de lo que podría haber sido una valiosa información. Quizá en el clímax de la ingenuidad se pretenda "traspapelar" lo que revelan estas investigaciones.



[ii]Panama Papers Cast Light on a Law Firm Founded on Secrecy”, Kirk Semple, Azam Ahmed & Eric Lipton, The New York Times, April 7th, 2016.

[iv] Mariela Pinza, Silvina Romano y Alejandro Fierro “Lo que muestran y lo que ocultan los Panamá Papers”.

[vi] Sobre el sistema del petrodólar se puede consultar: Jerry Robinson, “Dominación de EEUU por el sistema del Petrodólar”; “¿De dónde viene y cómo funciona el sistema petrodólar?”; además de los estupendos trabajos de Peter Gowan, La apuesta por la globalización, Akal, 2,000; Giovanni Arrighi, Adam Smith en Pekín, Akal, 2007; Robert Brenner, La economía de la turbulencia global, Akal. 2009.

[x] Emir Sader, “Los prostíbulos del capitalismo”.




Algunos artículos que dan información y contexto para entender las verdaderas motivaciones de la "gran revelación":






Paul Singer: sobre el Diablo que le está pisando el poncho a la Patria del Papa Francisco





Pedro D.



“Un momento no más. El contrato te otorga una libra de su carne, pero ni una gota de su sangre. Toma la carne, que es lo que te pertenece; pero si derramas una gota de su sangre, tus bienes serán confiscados conforme a la ley de Venecia”.

El Mercader de Venecia, Shakespeare






¿Quién es ese maléfico Ser que ha puesto de rodillas a la Gran Nación Argentina y ha sometido, en contra de su voluntad, al Pueblo al hambre? ¿Qué Patria representa y bajo qué Ley exige justicia? ¿Qué bandera enarbola este ruin invasor sin armas? ¿Qué guerra ganó sin siquiera ganar ninguna batalla? ¿Bajo qué razón ha validado el mero gusto de hacerse con la Fragata Libertad y la casa de San Martín en Francia? ¿Qué bienes y valores sagrados no ha manchado ni herido en su obstinada búsqueda de humillarnos? ¿Qué precio tuvo la traición de los nuestros que se entregaron sin armas al Enemigo? ¿Qué ganancia obtuvo por el afán de arrojarnos a sus pies, abandonados a la desidia y el hambre? ¿No se trata acaso de alguien que dista mucho de ser humano? ¿Hay humanidad siquiera en su proceder y objetivos? ¿No es Satanás mismo el mentor de sus procederes? ¿No es tal vez un signo que busque destruir a los pueblos de tradiciones religiosas cristianas más profundas? ¿Sino por qué el Mal se encarniza tanto con nuestro sagrado suelo patrio? ¿No han sucumbido también a sus pies los hambrientos en el Congo y los pobres en Perú? ¿No se obtuvieron con su dinero las bombas que se arrojan continuamente a los musulmanes en Medio Oriente y que se continuarán arrojando? ¿No serán los pueblos griegos, españoles e italianos los próximos en caer ante sus arteras garras como antaño lo hicieron polacos y vietnamitas? ¿No hay un interés mayor que el de hacer dinero con sus opacos procederes? ¿Por qué goza del beneplácito y la complicidad de las grandes potencias mundiales?


Paul Singer y Shylock


Es vano escarbar la historia de vida de Paul Singer. Cada detalle de su biografía nos transporta al personaje de Shylock en el “Mercader de Venecia”, obra maestra shakespeariana. Su edad. Su codicia. Sus valores. Su espíritu de venganza. Su avidez en las finanzas. Su origen judío. Este último detalle ha llevado a condenar esta obra magistral por ser rotulada de antisemita. Error grave que impide comprender lo profundo de los conceptos vertidos en esta obra y de cómo Shakespeare anticipó con un genio casi profético lo que sería el mundo del Siglo XXI. En efecto, debería ser material de lectura obligatorio en las escuelas argentinas para comprender el verdadero drama con los llamados “fondos buitres”. Por otra parte, no puede considerarse antisemitismo a cualquier manifestación crítica relacionada a cualquier individuo judío, porque de igual modo su defensa a ultranza sería precisamente prosemitismo. Menos aún, cuando los aspectos analizados de la cultura de una persona o un grupo concreto no se trasladan automáticamente a toda la comunidad. En este caso, Shylock encarna el espíritu vengativo del usurero que como pago de su deuda se quiere cobrar la carne de su deudor. Notoria semejanza con Singer y el caso argentino. La diferencia es que Shylock no representa con tanta perfección el Mal como sí lo hace Singer. Shylock era simpático, a veces hasta divertido y no tenía poder político. Singer, por el contrario, goza de tal impunidad que su sadismo parecería pasar inadvertido por el mundo de las finanzas, el poder político y la justicia. Es poderoso en tales ambientes y les impone su propia agenda. Singer está más allá de la ley. Tal como lo está el Demonio.


Pero la demonización de Paul Singer no es caprichosa. Habría que enumerar un par de sus acciones para darnos con la astucia del Maligno y su acción siniestra: la confiscación de fondos humanitarios destinados al Congo, la extorsión sufrida por Perú, la campaña sucia contra Samsung, el financiamiento del Partido Republicano para conseguir respaldo político y el respaldo bélico a Israel contra Irán, la financiación de agrupaciones LGTB que contribuyan a dañar la reputación de los países con valores tradicionales asentados en el cristianismo y el financiamiento de conflictos bélicos en Medio Oriente. Tampoco quedan claros los orígenes de los fondos de Elliot Management, los cuales se hospedan en paraíso fiscal que encuentren disponible. Todo para preparar un próximo ataque a algún país grande, muy poblado y de mayoría cristiana.


La deuda argentina y los “fondos buitres”


Cuando Néstor Kirchner asumió la presidencia argentina en el año 2003 la Argentina se encontraba en default, había atravesado la peor crisis de su historia y no había solución posible que no incluya la reestructuración de la deuda externa. La reestructuración se completaría con una quita promedio del 75 % del valor de la deuda con los tenedores de bonos argentinos a través de tres tipos de bonos: el bono Par, el bono Cuasi Par y el bono Descuento. La jurisdicción elegida para dichos bonos tuvo que ser Nueva York. Las razones fueron varias. En principio, porque los bonos defaulteados ya poseían jurisdicciones extranjeras y era, en ese contexto, necesario negociar una gran quita de la deuda sin generar sospechas de impago. En segundo lugar, la reestructuración contaba con el apoyo político de George W. Bush, quién seguramente vio en tal favor una gran oportunidad para imponer su política exterior a la Argentina. En efecto, la posición argentina en relación a Irán durante esos años y el esperado apoyo argentino al ALCA fueron parte del pacto implícito que especulaba el gobierno norteamericano. George W. Bush (alias Mr. Danger) no contaba con el posterior apoyo argentino a Venezuela en la conformación del UNASUR y su alineamiento con los gobiernos “populistas” latinoamericanos. Ni tampoco imaginaba que la Argentina iba a girar radicalmente en su tratamiento del juicio por los atentados de la AMIA a través del Memorandum de entendimiento con Irán que iba a dejar sin argumentos a la comunidad internacional para sancionar a Irán e incluso atacarla militarmente. Pero la decepción no fue gratuita. Los fondos buitres ya habían entrado en acción para disciplinar a la Argentina. Justamente para corregir estas dos “terribles” desviaciones.


Singer: al servicio de la geopolítica


Los “fondos buitres” no participaron de la reestructuración de la deuda en 2005 y 2010 que comprendió al 93% de los tenedores de bonos. Esperaron. No tenían intenciones de negociar una quita de la deuda no sólo porque podían cobrar el valor nominal de la deuda más intereses a través de las cortes internacionales, sino porque se veían a sí mismos como un elemento clave que podía influir en las políticas adoptadas por Argentina. La extorsión, en efecto, ha sido una de las tácticas más utilizadas por Paul Singer no sólo para gestionar negocios, sino para conducir a estados soberanos a su inevitable humillación internacional. Ello quedó evidenciado al crearse el American Task Force Argentina (ATFA). A través de la misma se hicieron explícitas las intenciones de Paul Singer: sofocar a la Argentina hasta que modifique radicalmente su política exterior, se someta a los mandatos firmes del mundo de las finanzas y enfríe sus relaciones comerciales y políticas con China y Rusia. El ATFA fue el lobby creado por Singer para financiar una furibunda campaña mediática de desprestigio internacional contra la Argentina y se convirtió, posteriormente, en el eje conductor de la promoción de Macri a la presidencia. Recordemos que Singer es un experto en el financiamiento y planeamiento estratégico de campañas electorales, aunque su experiencia se remonte (según sabemos) a las elecciones presidenciales norteamericanas.


No obstante, el poder de los “buitres” y su lobby no hubiesen sido efectivos si no hubiesen contado con el apoyo de tribunales internacionales y la mirada indiferente del mundo de las finanzas y el poder político norteamericano, que lejos de condenar tales prácticas las legitimaban con su silencio. En efecto, fue así en el caso de la controvertida y creativa interpretación del juez neoyorkino Thomas P. Griesa del concepto “pari passu”, el cual favoreció a los buitres y les otorgó el derecho a cobrar el 100% del valor nominal de su deuda con intereses y punitorios incluidos a pesar de no haber participado en el reestructuramiento de la deuda y representar sólo el 7% de los tenedores de bonos. Tal fallo levantó un alerta en muchos países del mundo altamente endeudados que todavía creían disponer de la herramienta de la reestructuración para la renegociación de sus deudas públicas. Lógicamente la decisión del Tribunal de Griesa fue tomada como una agresión a la soberanía por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, el cual intentó apelar y se negó rotundamente a pagarle a los “fondos buitres” el monto solicitado bajo las condiciones impuestas, aduciendo con propiedad que pagarles a ellos significaría tirar abajo la exitosa reestructuración y redimensionar el valor total de la deuda externa. Cabe aclarar además que no existe legislación universal en materia de reestructuración de deuda soberana, lo cual siempre propició un campo amplio a la interpretación legal de cada corte según sus propios precedentes. En consecuencia, una vez negado el pago y la negociación bajo los términos planteados por Griesa, Argentina cayó en default técnico empujado por el bloqueo que el mismo juez impuso al pago de los bonos argentinos en el mundo bajo jurisdicción extranjera. Como dice el refrán: “A río revuelto, ganancia para Singer”.


Mauricio Macri: el candidato de Singer


Mauricio Macri declaró, como no lo hizo ningún otro candidato a presidente de la Argentina para las elecciones del 2015, que a los buitres había que pagarles tal como lo dictaminó Griesa. Esta convicción lo catapultó como favorito de los buitres en relación al resto de los candidatos. No obstante, su partido, el PRO, carecía de la capacidad suficiente como para afrontar una buena elección nacional, dado que en esencia era un partido con poca presencia nacional. Tal defecto hizo que el grupo Clarín, el gran conglomerado mediático opositor al kirchnerismo y aliado a los fondos buitres, se haya inclinado tan fuertemente por una alianza entre el Frente Renovador de Massa y el PRO de Mauricio Macri. Sin embargo, los números de las encuestas habían establecido en plena campaña que la llegada a una segunda vuelta electoral con la presentación de un solo candidato (Daniel Scioli) de parte del oficialismo era casi inviable. Por eso Clarín se empeñó en hacer posible la segunda vuelta, diseñando y dirigiendo una campaña mediática que aglutinara a las fuerzas opositoras bajo el liderazgo de Macri. La mencionada estrategia se vio nutrida por tres golpes mediáticos financiados por Singer.


El primer golpe consistió en la denuncia del fiscal Nisman (encargado del caso del atentado de la AMIA) contra CFK y algunos de sus funcionarios por los “delitos de encubrimiento por favorecimiento personal agravado, impedimento o estorbo del acto funcional e incumplimiento de los deberes de funcionario público”. La denuncia carecía de solidez jurídica y puso en evidencia las intenciones del fiscal. El fin no fue otro que instalar en la opinión pública lo afirmado constantemente por el ATFA y los fondos buitres: que la Argentina tenía un pacto secreto con Irán para garantizarle impunidad en el ataque terrorista realizado contra la AMIA. No obstante, el golpe mediático fracasó en su intento y expuso a Nisman en sus manejos irregulares y fraudulentos de altas sumas de dinero provenientes de Singer y servicios de inteligencia extranjeros. Tal situación empujó al fiscal al suicidio. Sin embargo, el incidente fue capitalizado por los medios, quienes construyeron un relato plagado de fantasías para acusar a CFK de asesinato y consolidar la imagen de Macri en cuanto líder aglutinador de tales cuestionamientos de la oposición. Todavía al día de la fecha hay gente convencida de que a Nisman lo asesinaron. Al respecto, me remito a las palabras de Guillermo Ockam: "en igualdad de condiciones, la explicación más sencilla suele ser la más probable". Ergo, fue suicidio.


El segundo golpe se produjo por medio de Carrió: la separación de UNEN y su adhesión al PRO. UNEN había sido una alternativa no muy competitiva pero cada voto era importante para que Macri pueda acceder a la segunda vuelta electoral. Carrió se atribuye a sí misma la autoría de esta estrategia. Pero, seamos honestos, derrumbar una casa abandonada no lo hace a uno un gran arquitecto.


El tercer golpe fue la sumisión del aparato de la UCR al PRO. Este movimiento fue desempeñado por Sanz, quien le dejó el aparato partidario de la centenaria UCR a total disposición de Macri. Esto dejó libre el camino a Mauricio Macri para ser el único candidato del cambio. No por casualidad se llamó a la nueva alianza “Cambiemos”. La UCR, bien, gracias.


Los esfuerzos económicos del grupo Clarín y los fondos buitres debieron ser cuantiosos, dado que necesitaron instalar en la opinión pública y en el centro del mundo de la política a un líder con escaso carisma, sin ideología sólida, un pasado ligado a números delitos y una capacidad técnica e intelectual ínfima que apenas lo capacita para poder leer sin pocas dificultades un discurso, cayendo recurrentemente en problemas de dicción, y con una comprensión lectora inadmisible para cualquier profesional de la política. En criollo, un tonto útil (para los intereses de Clarín y Singer).


Lanata: la campaña sucia financiada por Singer


Un señor obeso, acosado por una enfermedad casi terminal, adicto al cigarrillo, quebrado, de repente se hace millonario, se compra un departamento en Miami y se opera del riñón y salva su vida. No es la historia de Cenicienta, ni Breaking Bad, es la historia de un operador político que en plena campaña electoral acusa al candidato más fuerte para ganar la Provincia de Buenos Aires de ser narcotraficante. Le hace perder la elección, una elección muy importante también por sus implicancias en las elecciones nacionales. Su nombre es Lanata. Así de simple, dedicarle más párrafos a este tipejo sería un insulto a la inteligencia.


Randazzo: ¿el precio de la traición?


Las monedas de Singer y Clarín ubicaron a Macri como al candidato más fuerte para terminar con el Frente para la Victoria. Instalaron la muerte de Nisman como asesinato. Destruyeron a UNEN. Pusieron a la UCR al servicio del PRO. Le hicieron perder las elecciones de la Provincia de Buenos Aires por anticipado a Aníbal Fernández con una terrible campaña sucia. Pero todo eso no era suficiente. Había que provocar una fractura interna en el Frente por la Victoria.


Antes de las PASO, habían dos candidatos fuertes en el Frente para la Victoria: Scioli y Randazzo. Randazzo se tuvo que bajar por orden de CFK. No quedó contento por la decisión. Se quedó masticando bronca. Randazzo era el ministro del Interior y Transporte en ese momento y como tal, debido a la ley electoral del año 2009, tenía mayores potestades en el monitoreo, carga de datos supervisión y coordinación de todos los actos comiciales del país. Tal cuestión no era menor. Políticos de Cambiemos realizaron varias giras internacionales para denunciar, a través de diversas fundaciones con ramificaciones internacionales, la implicancia que podría tener Randazzo en un potencial fraude electoral en las elecciones de 2015. Pero cuando su candidatura se bajó, también se bajaron las alarmas de Cambiemos. De repente, Randazzo dejó de ser un peligro para la transparencia de las elecciones y las elecciones las ganó Cambiemos. Demasiado curioso, ¿no? También genera suspicacias el hecho de que el ministerio del Interior y Transporte encabezado actualmente por Frigerio no difiera mucho siquiera en sus funcionarios ni en sus planes con el de Randazzo. No obstante, lo que es más sospechoso es, sin dudas, la articulación del gobierno actual con los gobernadores provinciales a través de un plan de infraestructura que incluye negociaciones sólidas con el BID y el Banco Mundial. El plan se llama “Plan Belgrano” y, sinceramente, tiene mucho olor a Randazzo.


Es difícil dudar de los leales, pero si hubo traición de Florencio, hubo Flor de traición y el precio fueron los trenes.


Paul Singer y el Papa Francisco


Ya vimos como Singer fue tejiendo engaños, traiciones y mentiras para posibilitar la victoria de Macri en las elecciones presidenciales. No es casualidad que una de las prioridades del gobierno de Cambiemos sea pagarle a Singer con generosidad todo lo que le pide, incluido los honorarios de los abogados que nos embargaron la Fragata Libertad y la casa de San Martín en Francia.


El refrán dice que el Diablo sabe por Diablo pero más sabe por viejo. En este caso es cierto. Pero este Diablo no se conforma con el pago en los tribunales de Griesa. Su astucia demoníaca no tiene límites y es altamente probable que posea bonos que hayan estado incluidos en la reestructuración y que ahora puedan ser pagadas en su valor nominal. Esto conllevaría a un incremento exponencial de la deuda externa argentina. Pero hay más. Argentina quedó comprometida en sus decisiones de política exterior. Arrodillarse ante los buitres significa también ponerse de rodillas ante el FMI, EEUU e Israel. Argentina vuelve al mundo. Pero de la guerra. Confrontará con Irán, Venezuela, China y Rusia. (Dios nos salve).


En la vereda opuesta a Satanás, el cual mandó a su vocero a Argentina con un auto llamado sutilmente “La Bestia”, se encuentra el Papa Francisco. Francisco, además de ser Bergoglio y ser argentino, es la cara opuesta de Singer. La cara opuesta del capitalismo financiero puesto al servicio del sometimiento de las naciones y la financiación de las guerras. El Papa pregona la justicia y convoca a Evo Morales, Sanders y Correa ha presentar sus proyectos económicos críticos del capitalismo. Llama a la caridad, a ayudar a los pobres, a los refugiados, a buscar la Paz, al diálogo interreligioso. La pulseada es grande en el escenario mundial. Singer financia la guerra y, por ende, la matanza de musulmanes y cristianos que no cesa de ocurrir. También fomenta la inmoralidad de los pueblos y todo ello lo hace con el dinero proveniente del empobrecimiento económico de las naciones cristianas. El Papa Francisco está en la vereda opuesto (y lo repetiría hasta el cansancio). Al punto que fue muy claro y dijo: “El dinero es el excremento del Diablo" y aclaró: “Esto es así porque nos hace idólatras y enferma nuestra mente con el orgullo, nos hace maníacos de cuestiones ociosas y nos aleja de la fe, nos corrompe”.


La cuestión es simple uno elige estar del lado del Bien o del Mal. Esto es la política argentina en el día de hoy. Ya no es Braden o Perón. Es Singer o Francisco.


La Ciudad de Dios y la Ciudad Pagana: la Grieta


Singer ha ganado esta batalla aunque todavía no la guerra. Ya tiene un gobierno adicto a sus órdenes. Cambiemos es solo una marioneta de los intereses geopolíticos del capitalismo financiero mundial. La maquinaria de los medios está a sus pies. También se impondrá un sistema económico a su medida que fomentará la explotación de los más pobres y la miseria. La reducción del Estado propiciará el incremento de los peores males morales. La justicia está en total servidumbre con el régimen impuesto y los medios solo hablan de la ruta del dinero K. Aunque la ruta del dinero pasó por Panamá y ahora pasa por los tribunales de Griesa. Y el destino final de tal ruta no es otra que el infierno para millones de argentinos.


No debemos olvidar que tenemos otra ruta que todavía no caminamos como sociedad: es la ruta del Amor. Hemos dado algunos pasos en estos años en ella pero ahora es crucial poner toda nuestra energía en este camino opuesto. La Guerra está avanzando por todo el mundo: Siria, Libia, Irak, Mali, Nigeria, Ucrania, etc., y se trasladó recientemente en cuotas a Francia y Bélgica. En todos estos conflictos la sociedad se fragmentó en dos y luego surgieron los grupos armados para hacer sangrar a todos. No hay que caer en ese camino sin retorno. Los fondos buitres y los medios masivos nos están dirigiendo por tal ruta perniciosa. Pero nosotros tenemos un líder espiritual, el Papa Francisco. Él nos habla en una forma que entendemos todos. Escuchémoslo. El Mal se ha desparramado por el mundo. No hay dudas que un demonio nos metió en esta trampa. Yo lo llamo Singer. Otros lo llamarán Lucifer o Mandinga. Conocer de dónde viene el Mal nos puede ayudar a saber adónde tenemos que situarnos. Hay que recordar que es necesario abrir el corazón para no caer en la tentación del conflicto interno. No nos peleemos entre nosotros. No nos dejemos vencer por Singer. Volvamos a la Fe. No es casual que los pueblos a quienes intentan doblegar estos demonios sean en su mayoría cristianos. Volvamos a creer. Volvamos a la Esperanza. El Demonio le está pisando el poncho a la Patria de Francisco. Si nos unimos todos y el Amor es nuestro sostén, no nos vencerá.




Macri y el Inconsciente





Ju



No vamos a referirnos al famoso “cambiar futuro por pasado” (Vidal), ni “trabajo y pobre(…) para todos” (Macri). Eso es parte del inconsciente, claro. Pero no vamos a psicoanalizar a los políticos… Trabajo que escapa largamente nuestras posibilidades de psicoanalista amateur. Sino que queremos comenzar a entender qué hay de tentador en el discurso que se esconde tras los globos.






Sin caer en la teoría, podríamos marcar rápidamente, que hay 3 niveles de la mente y cada uno de ellos se corresponde (entre otras cosas) con un cierto tipo de deseo y aspiración personal.

En el primer nivel, la conciencia, tenemos nuestras ambiciones más claras, las que decimos, a las que sin vergüenza podemos compartir como aspiraciones personales Tomando el origen del término consciencia en tanto: con- conocimiento.


En el segundo nivel tenemos aquellos deseos que nos admitimos con dificultad, pero definitivamente no compartiríamos con los otros, porque nos haría ver ambiciosos o egoístas. De todas formas, este segundo nivel dialoga con el primero.

Sin embargo, lo interesante se esconde en el tercer nivel, en donde están aquellas aspiraciones que no nos animamos a reconocer ni frente a nosotros mismos. En donde se prioriza el deseo caprichoso, el “quiero ya”, sin lógica (al menos no con la lógica del orden de los otros dos niveles). Es ahí a donde nos habla el discurso de la publicidad, y el discurso político. ¿Cuán distintos son realmente? La publicidad, CREA una necesidad (o un problema) y la difunde a través de los medios masivos de comunicación. Al mismo tiempo me da una respuesta a esa necesidad, un producto, y más específicamente una marca. Me hace querer una marca, diferenciarla de las otras marcas, y finalmente, al momento de elegir, seleccionarla de una estantería. Nada que ver con la política ¿no?


Un discurso que nos seduce a niveles que no podemos llegar a comprender, donde depositamos todo en pos de una sociedad del goce, goce inmediato, goce que creemos nos corresponde, mejor dicho me corresponde, y jamás me daré cuenta que es esto lo que yo creo realmente.

Una verdad reprimida de argentina que olvida su pasado, que olvida a sus caídos y a los más necesitados, para dar rienda libre al deseo individual constante, puro deseo (dólares, compras, perritos y niños). Tentador a niveles que no podemos llegar a procesar. Y lo mejor de esto, es que jamás nos reconoceremos a nosotros mismos en esta maniobra. ¿Y quién lo paga? El inconciente no lo puede responder. Y no le importa. Placer sin límites, que en realidad es goce que tiende a la muerte.